¨PizzaSana Nicanora¨ Especialistas en pizza delicatessen

Masa fina y productos de primera calidad son las bases de las pizzas caseras de PizzaSana Nicanora. El primer local, de lo que promete ser en breve una cadena, surgió en octubre de 2005 impulsado por la emprendedora Marta Adánez, quien contó con la asesoría de médicos deportivos y nutricionistas que asegurasen una carta sana y equilibrada.

PizzaSana Nicanora tiene vocación de ser diferente, de destruir el lazo invisible que une el concepto pizza con el de fast food en el peor sentido del término, y de adaptarse a todo tipo de públicos. Entre ellos, por ejemplo, los celiacos, para quienes elaboran pizzas sin gluten y sin aumento de coste. Tampoco supone un desembolso mayor el servicio a domicilio que realizan tres repartidores a un máximo de veinticinco minutos de distancia de la zona en la que está situado el local (c/ Machupichu 16 -Madrid-).

Para aquellos más preocupados por su dieta, en cada caja aparece la tabla de aporte calórico y nutricional y se puede elegir además masas, de harina integral.

La carta, igual para delivery que para servicio de mesa, consta de 25 tipos diferentes de pizza. Desde las tradicionales Margarita o Vegetal, a las más innovadoras como la Ananas, de lomo de buey en tiras, salsa picante (o no), jamón, champiñón y cebolla; la Romana (mejillones frescos, champiñones y cebolla); o la Segoviana (morcilla segoviana y cebolla). Esta última, por ejemplo, tiene un precio de 16,50 euros para dos personas. Pero todas ellas son mucho más económicas si se comparten entre cuatro, en cuyo caso, esta pizza costaría 20,95 euros. Las ensaladas, por su parte, rondan todas los seis euros.
Únicamente en el establecimiento están disponibles los canapés para picar como el de Brie cremoso con mermelada de frambuesa (3 euros); así como una serie de postres caseros entre los que destacan la Tartaleta de queso (4,60 euros) y la Copa de yogur natural con avellanas (3,65 euros).

Paredes con leyenda
Todo el entorno PizzaSana Nicanora transmite una imagen fresca y una filosofía empresarial muy concreta. Mientras los pepinos, tomates, cebollas y otros vegetales adornan el zócalo, la parte superior de los muros está tomada por las palabras. Así, se puede leer junto a conceptos como bondad, amor y receptividad, textos de amigos de la casa o personajes más o menos célebres como la actriz Cayetana Guillén Cuervo o la cantante Amaia Montero. “Resulta igual de romántico soñar despierta con una playa de arenas blancas que con una pizza crujiente”, dice una tal Joana Bonet; y aconseja Gautama Buda: “Tu cuerpo es precioso, es tu medio para despertar. Trátalo con cuidado”.

Junto a Adánez y su equipo, ha sido la compañía de interiorismo 727 quien ha dotado de personalidad propia a PizzaSana Nicanora.

El establecimiento, que puede albergar hasta setenta personas en sus dos plantas, permanece abierto de una y media a cuatro y media por las tardes, y de ocho a doce de la madrugada. Está ubicado en una zona “de las de mayor progresión de Madrid, al lado de Ifema y de lo que en breve será el Teatro de las Tres Culturas”, argumentan sus responsables.

Adánez reconoce estar ya a la busca y captura de emplazamientos para nuevas pizzerías, aunque aún con la duda de franquiciar o no. El quid de la cuestión reside en no sacrificar la calidad. Sin perder de vista esta premisa, probablemente el año que viene daremos la bienvenida a un nuevo PizzaSana Nicanora en Madrid. l
Elia García

Pizzas solidarias
En PizzaSana Nicanora no caben los menús, ni los 2×1, ni los regalitos. El único incentivo que ofrecen a los comensales es el de colaborar con una causa solidaria. El 0,7% del precio que los consumidores pagan por las pizzas se destina a la Fundación contra la Esclerosis Múltiple. “Es una enfermedad bastante desconocida a nivel popular y también a nivel médico, y para la que se necesita mucha ayuda”, alega la dueña de la compañía como razón para que fuese ésta y no otra la organización la seleccionada como destinataria de la ayuda. l E.G.G.