Itziar Fernández, Gerente y directora de StoreCafé

Después de casi una década de experiencia con las cafeterías-pastelería Bo de debò en Barcelona –concepto que creó y que llegó a gestionar hasta cuatro establecimientos-, la empresaria Itziar Fernández ha logrado hacer realidad su sueño, su proyecto: StoreCafé. Se trata de una triple propuesta de restauración: restaurante casual, cafetería y panadería con venta de productos delicatessen.

En un local de unos 500 metros cuadrados, Itziar Fernández ha ideado un espacio moderno, vanguardista y funcional, con una clara separación entre los tres conceptos, pero con un resultado global bien fusionado. El cliente puede degustar una cocina mediterránea sana y elaborada con la mejor materia prima a cualquier hora del día todos los días del año, desde las 8 a las 22 h, y puede hacerlo sólo o en grupo, ya que el establecimiento tiene diferentes espacios para la degustación: barra, amplias mesas altas, y mesas convencionales. StoreCafé, inaugurado el pasado julio de 2006 y ubicado en la Travesera de Dalt de Barcelona, a dos pasos del famoso Parque Güell, ofrece una cocina muy variada con carnes, pescados y especialidades vegetarianas.  Pasta al dente con diferentes salsas, mousaka, milhojas de berenjena con brandada de bacalao, crema de puerros… son sólo algunos de sus entrantes. Como platos fuertes, exquisitos solomillos al punto, tartare de salmón sobre base de guacamole, entre otros.

Uno de los puntos fuertes de Store Café es su café. Debido al origen profesional de Itziar Fernández, en Store Café se mima este producto, que se elabora con uno de los mejores café del mundo. También disponen de una amplia carta de infusiones, chocolates, helados y postres para poder degustar en el local o para llevar a casa. Y también para llevar venden desde pan a pastas, vinos y licores, y algunos productos delicatessen. La idea es cubrir cualquier tipo de apetito o necesidad, para todo tipo de cliente con un denominador común: la exigencia.

Store Café es un concepto muy innovador de establecimiento ¿se ha inspirado en algún tipo de local?
En realidad nació en mi imaginación, porque siempre había soñado con un local con este ambiente relajado, envolvente, para sibaritas de todo tipo. Pero es cierto que, como me gusta viajar mucho, sobre todo a Estados Unidos, puede que me haya inspirado en algunas ideas que he ido recogiendo, de hecho me hubiera encantado incluso poner floristería dentro del local, como se ven en Nueva York, pero no disponíamos de más espacio.

Precisamente, la amplitud es una de las cosas que se detectan en cuanto uno entra en el local.

Sí, me gusta mucho la sensación de amplitud, y para lograr hacer un tres en uno y que el cliente pueda pasear por los tres conceptos, necesitaba mucha superficie. Aquí contamos con unos 500 metros cuadrados.
¿Cuál es el punto fuerte de StoreCafé?
Posiblemente, si tengo que elegir, diría que el café, porque hemos nacido del mundo de la cafetería, pero también mimamos mucho la pastelería, que hacemos aquí, y, por supuesto, toda nuestra carta de comidas. Tenemos una selección riquísima de 30 postres de bollería, panes especiales –pan de higos, pan de maíz, etc.-, y también unos cócteles riquísimos… es difícil, como se puede ver, escoger un punto fuerte. StoreCafé es un nuevo concepto de restauración para el cliente más exigente.
¿Y cuál es el secreto para poder llevar adelante los tres conceptos sin saturarse?
Bueno, en cocina hemos optado por una combinación artesanal con platos de quinta gama,, y así, tener mayor dedicación a la gestión integral del negocio. Hemos tenido la suerte de poder contar con QGama Foods, en nuestra opinión, el mejor provedor de quinta gama, quienes nos han asesorado en el diseño de nuestra carta, tanto a nivel de producto, como de imagen.
¿Sólo ofrecen cocina de quinta gama?
No por ahora, aunque estoy segura que será el futuro de la cocina moderna, exigente y rentable. En el restaurante disponemos de una cocina donde dos personas regeneran y emplatan correctamente cada plato, y en las mesas ofrecemos platos de cocina mediterránea exquisitos, al gusto de todos los paladares y como si estuvieran recién hechos, ya que ahí reside el éxito de la quinta gama. Esto nos permite poder tener abierta la cocina todo el día y servir los almuerzos y las cenas a cualquier hora. Nuestro cliente no es sólo nacional. Trabajamos para un cliente cosmopolita de cualquier país del mundo, que no tiene los mismos horarios ni hábitos que nosotros, y esto nos obliga a adaptarnos y ser muy flexibles en toda nuestra oferta. La quinta gama también nos permite algo que siempre he buscado: homogeneidad de la calidad, es decir, que siempre podamos ofrecer la misma calidad, en la misma línea, y sin mermas, y eso sólo lo garantiza un proveedor de quinta gama. Y lo que también es muy importante, se eliminan los riesgos higiénico-sanitarios.

Parece que tiene mucha confianza en este tipo de cocina…

Claro. Soy una gran defensora de lo que va a venir, ya que en otros países vemos que funciona mucho antes que aquí y con éxito. Es como en la panadería, que nadie apostaba por las masas congeladas, y hoy día las baguettes son las barras de pan más vendidas. Con la quinta gama pasará lo mismo, tarde o temprano los restauradores se darán cuenta de todas sus virtudes. Como empresaria, tengo que estar atenta para que calidad y rentabilidad vayan unidas. Si no ofreces calidad, a corto o medio plazo dejará de ser rentable. Por supuesto al referirme a calidad no me ciño únicamente al producto final que se degusta, sino a todo el local; a la música que crea ambiente, a la decoración que sea funcional, pero acogedora… StoreCafé es un lugar para no sólo comer, sino para percibir sensaciones sensoriales de todo tipo, no sólo gustativas. l
Izaskun Azpiroz