La Zamorana se renueva

Durante años, la joven procedente de Zamora que regentaba el negocio conquistó a la clientela por sus buenos vinos y mejores guisos. De ahí que aquella casa de comidas pronto se convirtiera en una referencia del Madrid más castizo entre otras razones por su magnífico bacalao. Ahora, son los hermanos Juan Antonio y María Luisa López-Gasco quienes se embarcan en la aventura de rescatar el espíritu y la esencia originales, y apostar por el placer de disfrutar de los sabores de toda la vida para conquistar los paladares más exigentes. Para conseguirlo han confiado en el joven cocinero Miguel Acón Segura quien propone una revisión de los platos de siempre desde una óptica muy actual y sofisticada. Además, para conservar la buena fama del bacalao de la original casa de comidas se han introducido platos como las cocochas, el guiso casero con tomate, en dados y tempura con tartare de tomate o Á-Bráz con huevo, cebolla y patatas paja.

El salón posee capacidad para cuarenta comensales y luce una estética sobria, moderna y muy acogedora que combina elementos rústicos con detalles muy actuales. Además, La Zamorana cuenta con un reservado para doce personas perfecto para cenas de grupo o almuerzos de trabajo. Si bien, todo el restaurante puede cerrarse para celebrar eventos de carácter privado. El precio medio de la carta es de 30 a 40 euros. l RN