Bodegas Habla crea un nuevo concepto de marketing vinícola

Nada de denominaciones de origen, ni de menciones a su tiempo de crianza, sus vinos se presentan simplemente con una referencia numérica (Habla Nº 1, Habla Nº 2 y Habla Nº 3), la especificación del tipo de uva utilizada y, en una discreta cinta en el cuello de la botella, las notas aromáticas de cada caldo. Se trata de un vino de gama media-alta, con un precio de venta que oscila entre los 40 y los 50 euros.

Civantos explicó que la localización de la bodega en Trujillo (Cáceres) solo estuvo motivada porque allí fue donde se encontró el clima y el tipo de tierra aconsejadas por un estudio previo. A cada vino se le da la crianza necesaria hasta que alcanza su punto óptimo, sin someterse a rigidez temporal alguna. Finalmente, la creación de la marca Habla, así como la decisión de ir numerando consecutivamente los sucesivos vinos que comercialice, obedecen al objetivo de conseguir una marca vinícola con amplia proyección nacional e internacional, asociada tan sólo a su calidad y no a ningún tipo concreto de vino ni de región. Se trata de que el consumidor perciba la calidad del vino sin necesidad de mayores referencias a regiones, años o tipos de uva.

Los tres primeros productos que estas bodegas han lanzado son vinos monovarietales, aunque no se excluye en absoluto la posibilidad de que próximos lanzamientos polivarietales. Habla Nº 1 está elaborado con uva cabernet sauvignon; Habla Nº 2 utiliza la variedad tempranillo y Habla Nº 3 corresponde a uva Syrah.