La logística ¿proporciona ventajas competitivas?

En estas primeras semanas de 2011, Mercabarna se está convirtiendo en el corazón donde late, no todo lo bien que sería deseable, el foodservice del mercado español y en especial el que tiene que ver con la función de distribución, la cadena de suministro y el protagonismo de los mayoristas de la unidad alimentaria de la Ciudad Condal, alguno de los cuales se han incorporado a los grupos de trabajo que anima la Associació Cluster Alimentari de Barcelona que preside Montserrat Gil de Bernabé, directora general de Mercabarna.

En esta ocasión, el contenido del seminario programado dentro del ciclo que organiza Mercabarna, tocó monográficamente la logística en el foodservice, interveniendo directivos y técnicos del ICIL, (Institut Catalá de la Logística), operadores logísticos, mientras la demanda estaba representada por un directivo de una reconocida cadena de restaurantes.

Si bien el título de la jornada era el de “La Logística como herramienta de ventaja competitiva”, lo cierto es que, después de las intervenciones de los expertos, quedó en el aire si debía haberse puesto de forma interrogativa tal late-motiv. Y ello porque, con independencia de la correcta intervención de Javier Escobar, project manager del ICIL, encargado de difundir la doctrina y metodología que debe soportar toda actividad en materia logística, incluso la de Francisco Medina, aportando sus años de experiencia en Eat Out en estos menesteres; quien puso el dedo en la llaga fue el tándem formado por Enrique Nader de GCT y Aleix Figueras de Logifrío.

Y es que ambos profesionales contaron verdades como puños. Por ejemplo, Nader destacó que hay que hablar sin vergüenza de los costes de la logística y, en especial, de los del transporte (suponen en ocasiones casi un 50% del total), que hay que educar al cliente y convencerle de que no es lo mismo lo que quiere que lo que requiere, en cuanto a los servicios logísticos y que en unos momentos en que, con motivo de la recesión económica, se reducen los pedidos medios por entrega, con la consabida necesidad de aumentar las frecuencias de reparto, los costes del gasóleo hacen necesario buscar una nueva forma de diálogo con los clientes. Por ejemplo: hay que cambiar los parámetros del cobro de los servicios: no se debería cobrar según kilo distribuído.

Por su parte, Figueras reconoció que el camino que su empresa ha recorrido no se caracteriza por ser un lecho de rosas. Aun así, en lo que se refiere a la problemática distribución capilar, citó que habían llegado a poner de acuerdo a pymes queseras para concentrar su oferta de modo que, determinados días de la semana, sus camiones frigo pasaban por un único punto de recogida para llevar luego a una plataforma, desde donde salía hacia 22.000 puntos de venta.

Así pues, se trataba de saber si las empresas mayoristas de Mercabarna, como las que están acudiendo a las Jornadas, podían mediante benchmarking, asimilar algunas de las directrices, opiniones y sugerencias vertidas en la sala por los oradores. Y así fue. Lo mejor estaba por llegar.

En un coloquio que se encargó de moderar Concha Gaudo, de la Fundació ICIL, tanto los miembros de la mesa como los que pidieron el turno de preguntas, dejaron de manifiesto que hay mucho recorrido para la función de distribución en hostelería y que, en el mismo, deben encontrarse proveedores, con operadores logísticos, clientes finales y como autoridades competentes en materia de la movilidad de mercancías, puesto que si bien la mayor parte estuvo de acuerdo en que las herramientas para la mejora existen, cabe hablar también de horarios de reparto, de temas medio ambientales, de costes energéticos, del famoso open-book (que pocos se atreven a practicar). Especial polémica fue la referida al uso del término low cost en este sector, puesto que una parte de la asistencia, representada por Figueras, argumentó que no se debían bajar los precios, mientras que el ICIL interpretaba tal término como el hecho de bajar los costes, es decir optimizar los recursos, citando como ejemplo que si todos los operadores logísticos dispusieran de un soft especializado para las rutas (por lo visto tan sólo un 25% lo posee) reducirían hasta un 30% los costos.

El cuarto seminario del plan de dinamización del Clúster Foodservice de Cataluña en Mercabarna se celebrará el 23 de marzo bajo el nombre de “Estrategias y tecnologías de desarrollo de producto”.

JMC