“Apostamos por seguir trabajando y creciendo para que nuestros clientes sigan contando con nosotros”

Todos los días, desde las 6 de la mañana, atiende las necesidades de su empresa, a la que dirige con auténtico tesón. Acompañado por su nuevo socio y consejero, Pedro López Coello, conforman un tándem que, a pesar de la crisis, consiguen empujar para sacar adelante las diferentes líneas de negocio del grupo. No es fácil, porque como señala López del Cerro, su empresa al igual que tantas otras, “ha sufrido la ineficacia del actual gobierno que no supo atajar la crisis a tiempo y cuando lo intentó, no acertó con las medidas más oportunas.”
Pero no importa. Como los corredores de fondo, López del Cerro no se cansa aunque admite que su último local, inaugurado hace pocos días, el restaurante-parrilla “Entre Brasas”, le ha sacado alguna que otra “cana verde”. Afable y buen conversador, López del Cerro recibió a Restauración News y pasó revista a la actual situación de la empresa y del mercado. Esta fue nuestra entrevista.

¿Cuál es el origen histórico del grupo? ¿Cuál su base en la caza y posterior especialización en productos cárnicos? ¿Quién compone el accionariado del grupo en la actualidad?
Grupo Guerra nace hace cuarenta años en una pequeña y modesta pollería que tenía mi padre en Alcorcón. Con su esfuerzo y empuje personal, esa tienda fue creciendo, se multiplicó en otros locales y, poco a poco, se fue transformando en una gran empresa que en un principio estaba especializada en el procesamiento y preparación de productos derivados del pollo. Por eso la empresa se llama Productos Avícolas Guerra. Más tarde, abarcó también la carne de ternera y la de caza. La carne de caza fue incorporada a nuestro catálogo de productos en parte por la afición de mi padre a la actividad cinegética. De hecho, hubo una época que nuestra empresa era una de las pocas especializadas en carne de caza. La empresa tuvo un crecimiento constante y, en el año 2007, dimos el gran salto con la construcción del moderno edificio que actualmente es la sede del grupo. Más tarde la crisis afectó nuestra actividad, pero felizmente hace un año y medio se ha incorporado al accionariado Distribuciones Cárnicas Coello, que es una empresa de gran experiencia en el mercado y con la que mantenemos unos estrechos lazos de amistad y relación personal y profesional. Hoy el accionariado se distribuye entre mi familia y esa distribuidora.

Su actividad en el terreno de los supermercados se limita a Alcorcón y área de influencia. ¿Poseen los productos cárnicos singular presencia? ¿Piensa crecer más en esta rama?
Grupo Guerra tiene una división de supermercados que es Guerra Alimentación. En estos momentos tenemos tres locales en Alcorcón que están funcionando bien, pero con las dificultades propias del mercado. Como usted sabe, por primera vez en la historia reciente, los españoles han recortado su presupuesto para alimentación. La crisis que este gobierno no ha sabido detener, ha provocado que las familias recorten su presupuesto de alimentación cosa que no ha ocurrido nunca. Nuestro plan original era agregar otros locales, pero las malas circunstancias económico-financieras nos han aconsejado ralentizar nuestros planes de crecimiento y dejarlos para cuando la situación general empiece a tener síntomas de cambio y de nuevo crecimiento.

Además de supermercados entró en hostelería con El Rececho ¿Qué le llevo a a abrir este local?¿Cuáles son sus características?¿Convivirá con Entre Brasas?
El Rececho fue otro de los negocios que impulsó mi padre. Cuando se concibió el edificio de Grupo Guerra se pensó en dos grandes locales en la planta baja: uno para supermercado y otro para restaurante. El Rececho nació para dar de comer a la clase dirigente del polígono Urtinsa donde estamos. Tenga en cuenta que a nuestro alrededor hay unas quinientas empresas con sus correspondientes vendedores, proveedores, contratistas, que vienen y van todos los días. En El Rececho los ejecutivos encuentran un restaurante de calidad a precios razonables en un ambiente elegante y discreto. En cuanto a Entre Brasas, nuestra última creación, es una terraza-parrilla pensada para dar de comer carne, que es nuestra especialidad, a precios populares. Hemos apostado por la fórmula “all you can eat” y por un precio muy competitivo, el cliente puede comer toda la carne a la parrilla que quiera. Carne hecha con leña de encina, acompañada por ensalada y patatas fritas. Los postres y las bebidas los cobramos aparte. Y con esta fórmula estamos dando un menú por 9,90 euros, otro los fines de semana por 12,90 euros y un menú infantil por 6,90 euros. Otro atractivo es que de día es restaurante y de noche un bar de copas, abierto, donde puedes tomar una copa bajo las estrellas como dice nuestra publicidad. Somos la alternativa a las discotecas ruidosas que están en la zona del Camino de Polvoranca.

¿Qué actividad mayorista desempeña en relación a la distribución de cárnicos? ¿Tan solo distribuye? ¿Sacrifica? ¿Poseen cámaras propias y flota de transporte propio? ¿Cuál es la importancia del negocio en el segmento hostelería? Dentro de éste cual le lleva hacia mayor negocio: restauración independiente, cadenas, hoteles…?
Cubrimos casi todas las etapas del proceso. Menos sacrificar animales, lo demás lo hacemos todo. Compramos todo tipo de ganado que se procesa en nuestra planta. Como podrá ver en la memoria técnica que le hemos entregado de nuestra gran planta de elaboración de productos cárnicos, tenemos equipos y personal para hacer casi todo. Procesamos la carne de ternera, cerdo, cordero, carne de caza o carne de pollo. Elaboramos todo tipo de productos en función de las necesidades del mercado. Y también, de acuerdo a lo que nos piden nuestros clientes. Le podemos preparar desde un filete de ternera hasta unos solomillos a medida. En cuanto a nuestra cartera de clientes, tocamos desde el bar de barrio con menú diario, hasta el típico restaurante de menú, de zonas céntricas, zonas turísticas o polígonos industriales, incluyendo también a restaurantes de cuatro y cinco tenedores, sin olvidar las cadenas hoteleras. Si le sirve como dato, nuestras instalaciones están preparadas para triplicar nuestra actual capacidad de producción.

¿Qué opina de la actual corriente de restaurantes de carnes a la brasa?¿Son similares a los que se hicieron famosos en la Carretera de Barcelona?¿Hay diferencias?
La época de los restaurantes de carnes a la brasa en la carretera de Barcelona, fue sin lugar a dudas emblemática. Luego las pautas de consumo fueron cambiando y aparecieron cadenas de restaurantes al estilo argentino o de carnes a la brasa, que se ubicaron cerca de las zonas de oficinas y en los centros comerciales. Tenga en cuenta que hoy día, al ejecutivo le cuesta mucho moverse fuera del entorno de su oficina. Coger el coche para ir a comer es una pérdida de tiempo y por eso muchos buenos restaurantes se han instalado cerca de los grandes edificios de oficinas y centros de negocios. Nuestra empresa atiende a muchos de esos locales que quieren carne de calidad a buen precio. Hoy, la misma calidad que dan los restaurantes de la carretera de Barcelona, usted la puede encontrar en cualquier local próximo a la zona de Azca o Plaza de Castilla, por poner dos ejemplos.

El modelo de negocio que triunfa ¿se parece mas al americano de BBQ o a las parrilladas o rodizios de América del Sur?
Creo que el abanico de público ha crecido tanto que hoy el mercado nos pide que haya una oferta para cada paladar. El restaurante de calidad, con su buen chuletón a la brasa, siempre tendrá su público. Pero hay otros públicos emergentes que nos piden lo mismo, pero a precios más asequibles. Un buen ejemplo lo tenemos en Brasayleña, una empresa hermana y cliente de Grupo Guerra. Está dando carne de mucha calidad, al estilo del rodizio brasileño, por un precio muy competitivo, y gracias a ello ha conquistado al público joven, a miles de hispanoamericanos, un público emigrante que no quiere mantel, no quiere lujos de vajilla, y en cambio, quiere comer buena carne y en cantidad. Y nuestro recién nacido local de Entre Brasas, va por esa línea.

Para triunfar ¿qué es más importante: una buena carne, un mejor corte o una parrilla en condiciones? ¿Cuáles son sus proveedores de carnes?
Todo es importante: la carne tiene que ser de calidad, bien cortada, hecha como en nuestro caso con una parrilla de leña de encina. Para Entre Brasas y El Rececho, nosotros somos nuestros propios proveedores, por eso podemos dar gran calidad a buen precio. En lo que respecta a Entre Brasas, es una nueva línea de negocio de Grupo Guerra que confiamos que crezca. Pero volviendo a lo que hace falta, déjeme que le diga otra cosa: hace falta mucho esfuerzo, mucho trabajo y un profundo deseo de mejorar y crecer a pesar de las adversidades del mercado. Con Entre Brasas me han salido algunas canas verdes (risas) pero felizmente es una realidad a la que la deparo un gran futuro. Apostamos por seguir trabajando y creciendo. Y confiamos que el próximo gobierno apoye más a empresas como la nuestra, porque en el fondo, ayudamos a construir el país. Yo si quisiera podría retirarme mañana mismo. Y mi socio también. Sin embargo, aquí estamos todos los días a las 6 de la mañana, aunque llueva o salga el sol. Creo que algún mérito tenemos.

¿Cuáles los tipos de ganado?¿Poseen oferta de carnes exóticas: avestruz, búfalo, cocodrilo…?
En carnes de caza trabajamos las más tradicionales: venado, ciervo, conejo, liebre, perdiz y faisán. Y además, algo de jabalí y alguna carne exótica como la del avestruz.

¿Cómo se produjo la alianza estratégica con Brasayleña? ¿Su nuevo restaurante Entre Brasas se parece a de ellos? ¿qué les une y qué les separa?
Brasayleña es una gran creación de mi gran amigo, casi hermano, Pedro López Mena, un gran emprendedor. El nos ha aportado su ‘know how’ y sobre todo, nos ha dado su apoyo moral y espiritual. Y eso no tiene precio. El resto lo pusimos nosotros. Por algo llevamos 40 años en el negocio de la carne. Vamos, que yo me he criado entre cuartos de ternera y cuartos de pollo…

La fórmula como lo que quieras es exitosa en productos cárnicos: ¿no se le disparan los costes?
No, está todo controlado. La media siempre es rentable. Es como una “barra libre”, o como los hoteles “todo incluido”, o como dicen en Hispanoamérica, los restaurantes de “tenedor libre”. En nuestro caso además, tenemos una carta y mucho público que viene, la primera vez toma un menú, pero la segunda se apunta a la carta, que también tiene unos precios razonables.

En este tipo de negocios la animación es un factor clave ¿Qué tienen previsto sobre el particular?
Como le he dicho, este local de noche es un “lounge”, un lugar sereno, tranquilo, donde tomar una copa, charlar con los amigos y escuchar música agradable, todo en un ambiente muy selecto. Y mucho de este público, viene luego a comer o a cenar. De día además, alegramos la comida con música enlatada de fondo y algo muy importante que no debe olvidar: después de comer, como es una terraza, se puede fumar…

¿Para cuándo una nueva apertura de Entre Brasas?
Todavía no me he quitado de encima el estrés de la apertura. Tenga en cuenta que lo hicimos en tiempo récord: en menos de dos meses. Las autoridades salientes del Ayuntamiento tardaron en darnos la licencia y cuando la conseguimos, en dos meses lo montamos. Pero le acepto el desafío. Cuando este local esté consolidado, nos plantearemos un segundo. O un tercero…

Comer carne es lo más sano
En la actualidad hay una tendencia dietética a que se coma menos carne ¿Qué creen ustedes sobre ella?
La carne es lo más sano que hay: son proteínas. Y hecha a la brasa, con leña de encina, quema todas las grasas. Como diría mi abuela, “huele que alimenta”… La ensalada que servimos es de productos naturales: lechuga, cebolla, tomate… Y las patatas fritas, son frescas y recién hechas. Los que quieran hacer dieta que vengan, se comen una tira de asado al estilo argentino, una ensalada, unas patatas fritas, una cerveza sin alcohol y salen como nuevos. Se lo aseguro.

Instalaciones y equipamiento del Grupo Guerra
El edificio del Grupo Guerra es uno de los más modernos de nuestra región. Fue inaugurado en el 2008 y está dotado de las más modernas técnicas de distribución de espacios, organización interna, controles, seguridad, sanidad, conservación, refrigeración, congelación y ultracongelación.

El edificio está preparado para triplicar su actual capacidad de producción. Básicamente está compuesto por:

17.000 metros cuadrados útiles.

8 salas de despiece, loncheado y serrado.

29 cámaras de refrigerado.

5 cámaras de congelado.

2 túneles de congelado.

Las salas son polivalentes, de tal forma que se pueden adaptar a todo tipo de productos, si bien, en Grupo Guerra están especialmente preparadas para las siguientes especialidades:

Caza menor.

Caza mayor.

Aves.

Vacuno.

Cerdo Salas. Polivalentes
Cordero.

Cámara para lomos de vacuno.

Salas de refrigerado.

Salas de congelado.

Salas de envasado.

Sala de fileteado.

Sala de loncheado de embutidos.

Grupo Guerra, la empresa que nunca duerme
Si Nueva York es la ciudad que nunca duerme, Grupo Guerra es la empresa que nunca para. Durante las 24 horas del día, algún equipo de esta empresa, trabaja para abastecer a más de 1.000 bares, restaurantes de menú diario, restaurantes de alto nivel, cadenas hoteleras, empresas de colectividades y supermercados, propios y ajenos, de toda clase de productos cárnicos y otros productos como pescado congelado, charcutería, etc.

Su campo de acción, si bien abarca toda la geografía nacional, se centra en Madrid y provincias limítrofes. Su gran flota de camiones y vehículos comerciales recorren día a día miles de kilómetros llevando toda clase de productos de alimentación especialmente carne, en todas sus variedades de cortes y ganado.

Su catálogo cuenta con un abanico de 2.000 referencias, donde están reflejadas todas las necesidades de los puntos de venta y establecimientos que alimentan día a día a cientos de miles de habitantes. Algunas cifras, por sí solas, son significativas.

Pero eso no es todo. La tecnología de Guerra permite que muchos restaurantes puedan hacer pedidos a la carta y a su medida. Cualquiera de sus clientes puede solicitar un tipo de filete que no pese más de una determinada cantidad de gramos o que tenga determinadas características en su tamaño y presentación.

Por semana la empresa consume en fresco:

20.000 kilos de ternera.

5.000 kilos de cordero.

20.000 kilos de pollo.

15.000 kilos de cerdo.

500 kilos de hamburguesas.

La empresa además, está presente en el mercado de los congelados (como productos complementarios, usados especialmente en guarniciones, como por ejemplo, patatas prefritas) y que ocupa el 30% del negocio.

La cartera de clientes asciende a 1.500 empresas que le suponen compras por valor de diez millones de euros y una facturación anual, en 2010, de 15,7 millones de euros.

Grupo Guerra: labor de equipo
El Grupo Guerra cuenta en estos momentos con 100 personas trabajando en plantilla y un importante número de colaboradores y asesores externos. Los trabajadores fijos abarcan todas las especialidades de la industria de alimentación, especialmente referida al sector cárnico en todas sus líneas; vacuno, cerdo, cordero, pollo y caza, tanto menor como mayor. El personal está especialmente preparado en el manejo de las nuevas tecnologías aplicadas a los diversos procesos de la industria cárnica, así como en el uso y control de los modernos equipos que la empresa mantiene en constante renovación.

De los 100 trabajadores, 67 están en el área de Almacén atendiendo las diversas líneas de procesamiento y preparación de productos cárnicos y administración de Grupo Guerra; 11 empleados en los 3 supermercados de Guerra Alimentación y 22 en restauración, en los restaurantes El Rececho y Entre Brasas. Para el movimiento de productos y personal comercial la flota consta de 15 vehículos comerciales y 13 camiones de reparto.

Por Mario Cañizal y Mario Zottola