Toma de decisiones y trabajo en equipo

Después teniendo en cuenta los clientes, el producto, recursos, el mercado, la RSC, sostenibilidad y los beneficios decidirá. Focaliza en su actividad y busca la excelencia.

Inmaculada Lucia Sarachaga, con 39 años, ha dado conciertos con las orquestas más prestigiosas del mundo, ha colaborado en películas como Titanic y Parque Jurásico, fue elegida para dar un concierto en el Vaticano para conmemorar el 60 Aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos… y comenta en un artículo que lo principal es el trabajo en equipo y el compromiso personal de todos. “Lo mejor es crear puentes afectivos con la orquesta; ésta y el director son un sólo ser. Cuando salgo al estrado la obra es mía. Es mi visión de esa obra y la llevo al público lo mejor que puedo. Invierto unas diez horas diarias en estudiar cada repertorio. Soy muy disciplinada”. Sarachaga define la orquesta como un organismo vivo y dinámico. “Dirigir es una pasión; yo dirijo con el alma y necesito sentir la obra como mía para transmitírsela al público. Lo principal es el trabajo en equipo y el compromiso personal de todos. Dirige con pasión, esfuerzo y unidad de equipo”.

Inmaculada y Judith Jáuregui, virtuosas del piano, valoran la armonía y la necesitan para desenvolverse con la máxima eficiencia. Apoyan a los demás, eligen la cortesía frente a la “cruda” verdad, les encantan los elogios y sufren las críticas como algo personal, prestan atención a lo que sienten los demás y les agrada complacerlos aún en nimiedades; valoran las diferencias individuales y esperan que el mundo funcione en consonancia con éstas; prefieren la comunicación sociable, amistosa y orientada a las relaciones, la gente y las cuestiones personales; muestran apreciación y simpatizan con las ideas de los demás, ya que consideran que siempre vale la pena escuchar a la gente; utilizan la información significativa, dada con entusiasmo y de forma personal, para convencer a los demás
Otro directivo comentó: “Me convencí de que dudar de todo es carecer de lo más preciso de la razón”. En este caso usa la lógica y el análisis para tomar decisiones. Es crítico y sugiere mejoras con facilidad. Valora los principios universales, las leyes y los métodos y espera que el mundo funcione en consonancia con estos. Adopta un sistema ordenado, objetivo e impersonal para encontrar un criterio o una verdad. Llega a conclusiones evaluando los pros y contras y lo verdadero y lo falso. Elige la “cruda” verdad frente a la cortesía, por lo que puede herir los sentimientos de otras personas sin darse cuenta. Prefiere la comunicación concisa, concreta y orientada a las tareas o cuestiones impersonales. Muestra poco interés en hablar sobre asuntos personales. Utiliza el razonamiento lógico y frío para convencer a los demás. Filtra la información a través de sus valores personales.

Equilibrio
Son dos modelos para reflexionar sobre cómo debemos equilibrar la razón y la emoción en la toma de decisiones y en la manera de gestionar nuestros equipos de trabajo.

Frente a la caída de la demanda, algunos directivos opinan que hay que reaccionar con rebajas y más presión en las personas de atención al público, mientras que otros no cambian precios, sino procesos, liberando recursos y optimizándolos. Hay que aprovechar esa oportunidad para mejorar hacia procesos más eficientes. Sacar la grasa de las empresas. Una manera más inteligente e innovadora de hacer el trabajo y de coordinar las acciones de todos nuestros recursos. Sin olvidar que hay que trabajar hacia el cliente, que es lo más importante.

Pep Guardiola ha aprovechado su discurso en el Parlamento de Cataluña, donde ha sido distinguido con la Medalla de Honor de la cámara, para lanzar un mensaje de optimismo y ha expresado con vehemencia la “pasión” que siente por su oficio.
“Lo único que me imputo es que amo mi oficio. Tengo pasión por mi oficio, ¡lo adoro!”.