El restaurante Minabo cambia su decoración y su carta

El restaurante Minabo se ha renovado tanto en lo que respecta a su decoración como a la oferta de nuevas creaciones gastronómicas enmarcadas en el ambiente remodelado por la decoradora Marta García.

¿El resultado? Una mezcla entre el minimalismo urbano neoyorquino y el más puro estilo oriental con una nueva propuesta de sabores.

En la nueva decoración predominan las geometrías puras y lineares en espacios íntimos y calmados. Este es el estilo Minabo que la decoradora de interiores Marta García, fundadora del Patio de Marta, toda una referencia en el mundo del interiorismo nacional, ha sabido interpretar añadiendo un toque de vanguardismo con una selección de obras de arte contemporáneo que interrumpen el minimalismo simple y ordenado propio de los hogares de Japón. El blanco y negro de las fotografías de Jean Manson confieren al nuevo ambiente de Minabo un aire intelectual y cosmopolita.

Minabo

Colores naturales y tonos neutros como el beige y el marrón claro se acompañan al ébano del mobiliario y a las superficies lacadas de negro donde la materia prima cobra protagonismo.

Si en el primer comedor las lámparas de color rojo desprenden toda el alma oriental del restaurante, el segundo comedor cuenta con una nueva instalación lumínica de paneles flotantes que esconden tenues rayos de luz.

La entrada del restaurante pone en evidencia que la cocina de Minabo es un arte sin secretos donde la materia prima y su elaborada preparación están al alcance de la vista de sus comensales. Aquí se puede comer en la barra, decorada con mármol y piedras de río negras, y ver las fascinantes técnicas de corte de los jefes de cocina.

En la pared principal domina una escultura que representa un pez, sinónimo de que el mar es la principal fuente de inspiración de la carta de Minabo.

La nueva carta

Por otra parte, los nuevos platos de Minabo son una explosión de colores y sabores y su presentación sugiere una atención por el detalle propia de los grandes restaurantes. Es el caso de la Tartar de salmón con crujiente de Nori y arroz con emulsión de Mango. Un tartar servido en un alga frita que cobra vida y florece en el plato y cuyo sabor se mezcla al refrescante maridaje entre salmón y mango.

En la  carta de Minabo no falta un sashimi de atún, salmón y pescado blanco servido en una fuente de hielo. Una de las nuevas delicatessen del local es el Tiradito de pez mantequilla con fino corte uzusukuri y trufa negra o los Niguiri de salmonete de roca flambeados en aceite de Cilantro.