A la búsqueda de un posicionamiento elitista

El sector de bebidas espirituosas comercializa anualmente en nuestro país unos 245 millones de litros, con un valor aproximado de 3.200 millones de euros. Representa, así, en torno al 0,46% del PIB español.

En la última década el consumo de las bebidas espirituosas se ha estancado, experimentando un ligero retroceso. En concreto, el consumo per cápita ha descendido un 11% desde 1990, aunque en los últimos años el consumo se ha estabilizado. Sin embargo, en ese mismo período el consumo total de las bebidas con contenido alcohólico sólo ha descendido un 3%, debido a la estabilización del vino y el aumento de consumo de cerveza.

Las bebidas espirituosas representan menos de un 30% del consumo total de alcohol puro por los consumidores españoles. La mayor parte del consumo de alcohol se produce a través de cerveza y vinos.

En medio de esa tendencia a la baja, las categorías de bebidas también están sufriendo serios reveses en cuanto al consumo: whisky, brandy y ginebra, que suponen entre las tres la mitad de lo consumido en España, están en regresión y sólo se destaca creciendo el ron negro.

Pese a las enormes cifras que han supuesto las campañas de promoción y orientación al consumo, siempre con moderación, las empresas con hegemonía en el mercado han decidido una huída hacia arriba, estudiando cómo empujar las marcas consideradas premium y superpremium, de modo que aunque el volumen consumido sea menor, los ingresos superen cifras de ejercicios anteriores.l

En 2010 el consumo mundial de espirituosos llegara a 2.300 millones de cajas
Con cifras del orden de 2.100 millones de cajas en 2005, supondrá un incremento, en 2010, del orden de un 6% y del 1,39% de crecimiento anual en la década 2001-2010.

Asia que por vez primera superó la barrera de los mil millones de cajas en 2005 de 9 litros (1.100 millones de cajas) representa el 47% del consumo mundial de espirituosos, mientras que América del Norte supone el 8,3%.

La cifra de negocios mundial alcanzó en 2005 los 170.000 millones de dólares y debería crecer en el período 2005-2010 un 6,32% llegando a una facturación de 180.000 millones, cifra que equivale a 1,6 veces a la del vino.

El vodka emerge como la bebida más demandada y consumida con mercados gigantescos en Rusia, Ucrania y EEUU, tendencia que queda reflejada en el cuadro publicado por Drinks Internacional sobre los Top 10 marcas internacionales .

Razones para beber
Para comprender las conductas de bebida, incluidos los problemas con el alcohol, es necesario hablar de la motivación.

Para investigar los motivos por los que la gente utiliza el alcohol se necesitan medidas válidas y fiables. Labouvie y Bates, de la Universidad Rutgers, en Estados Unidos, han evaluado recientemente una medida tridimensional que incluye motivos sociales, de desinhibición y de supresión. Los investigadores analizaron los 33 motivos para utilizar el alcohol, entre los cuales destacaban tres factores (o dimensiones). Los “motivos sociales” se relacionaban con las relaciones sociales, el pasar un rato agradable y la camaradería. Los “motivos de desinhibición” tenían que ver con la facilitación de las relaciones sociales o la mejora del estado de ánimo. El tercer factor, los “motivos de supresión”, se refería a los aspectos de afrontamiento de problemas y/o reducción de tensiones.

Los investigadores analizaron también la relación entre estas tres dimensiones o “motivos de uso” y otros parámetros, como la intensidad del uso del alcohol y los problemas con la bebida (durante un periodo de tres años). Las relaciones observadas fueron bastante estables entre las diferentes categorías de sexo, estado civil y paternidad. De ahí se infiere que esta medida tridimensional de los motivos de uso del alcohol es válida y fiable.

Los autores concluyeron que los motivos de supresión inducen a la gente a beber para afrontar situaciones de estrés. Además, es probable que favorezcan el uso del alcohol como medio para afrontar proactivamente este tipo de situaciones. Esto afectará también a la forma en que estos bebedores perciben y valoran no sólo tales situaciones, sino también todas las demás, inmediatamente después de beber. En consecuencia, estos bebedores pueden comportarse con frecuencia de manera inapropiada.

Labouvie y Bates resaltan la necesidad de explorar la utilidad de los motivos de desinhibición y supresión, así como el uso del alcohol para afrontar de forma proactiva situaciones difíciles, como indicadores precoces del abuso del alcohol. l
Fuente:FEBE; Reasons for alcohol use in young adulthood.