“Aconsejamos cómo se debe disfrutar de un buen whisky de malta”

Pando cree que en España al mercado de malta le queda un largo camino por recorrer, y la mejor forma de crear cultura de malta, es dando a probar el producto. Por eso, Varma, que cuenta con otros dos escoceses -Glenrothes y The Balvenie-, organiza catas y cursos con contenidos diferenciados en función del público al que vayan dirigidos y que se podrían dividir en varios tipos: consumidores, restauradores, periodistas y distribuidores asociados a Varma. Estas actividades se suelen organizar en colaboración con distintas asociaciones. En el caso de la hostelería, Amyce (Asociación de camareros españoles) sirve en ocasiones de nexo entre la firma y los profesionales que acuden a las catas de whisky de malta Glenfiddich. Cuando se trata de gran público, Pando señala que incide más en el proceso de elaboración y sus curiosidades, que en sesudas explicaciones acerca de las características organolépticas.

De los públicos a los que apuntan productores y distribuidores de whisky de malta, el más reciente tiende a ser un público menos maduro que el de otros años. “Nos estamos dando cuenta que el consumo de productos Premium esta creciendo rápidamente”. Comenzando por introducir en el mundo de la noche el Glenfiddich doce años, “el más fresco y ligero”, sostiene Pando. Se trata de un intento de adaptación al mercado mediterráneo. A menudo se realizan degustaciones invitando a que cambien su bebida habitual por un whisky de malta y una vez roto el hielo, es probable que se vaya creando curiosidad por probar otras variedades (15, 18, 21 años,…), en opinión del representante de Glenfiddich.

Curiosidad creciente
También se captan potenciales consumidores a través de la web de Glenfiddich en español, donde la gente solicita información. Pando espera añadir nuevas aplicaciones a la página hasta asemejarse a las de otros países. “Es increíble como la gente interactúa en el foro de la marca de la web inglesa de Glenfiddich. En España todavía no lo tenemos, pero estamos desarrollando. “Lo utilizaremos para conseguir un círculo de amantes del whisky de malta donde puedan contrastar opiniones”.

La labor didáctica de Pando se extiende a los distribuidores asociados con que cuenta Varma para llegar a todos los puntos de la geografía española, los cuales también deben conocer en profundidad el producto. Y para enseñar, lógicamente es imprescindible estar siempre al día, así que el responsable de promocionar Glenfiddich pasa de cuando en cuando una temporada en las destilerías escocesas.

Todas las acciones de comunicación y promoción de Glenfiddich en España se diseñan desde el departamento de marketing de Varma, con la condición de ser siempre coherentes con la identidad global de la marca.

Y además de las iniciativas por separado de Glenfiddich y otras marcas, el Single Malt Club, una especie de asociación de aficionados al whisky de malta que acaba de estrenarse en España y del que Varma es patrocinador junto a otras compañías, promueve también el consumo de esta bebida que actualmente crece a razón de un tres por ciento anual aproximadamente, un empuje achacable al canal alimentación principalmente. El precio de las copas, según Pando, y el incremento de controles de alcoholemia, como para otras espirituosas, tienen mucho que ver en este hecho. A pesar de todo, la hostelería continúa acaparando el grueso del volumen de ventas. (www.glenfiddich.com/spain). l
Elia García

Licores, vinos y comestibles
Hilario de la Mata y Sáez, Marqués de Vargas, fundó Varma allá por 1942 como importadora y distribuidora de vinos y licores. El otro hito en la historia de la compañía data de 1994 cuando comienza a comercializar productos extranjeros de alimentación. Además de Glenfidich, la compañía comercializa en exclusiva otros dos whiskys de malta – Glenrothes y Balvenie – y licores muy populares entre el público español como el ron Barceló o el italiano Amaretto. Coherente con su política de diversificación, desde hace unos años, Varma se introdujo en el negocio de los vinos de calidad y hoy controla, entre otras, las Bodegas Marqués de Vargas de la Rioja Alta y Conde de San Cristóbal, en Ribera de Duero. l