Algo se cuece en el Mundial de Alemania

El próximo 9 de junio los adictos al fútbol estarán de enhorabuena: tras el pitido inicial del árbitro, dará comienzo en Alemania la Copa Mundial FIFA 2006: el mundial. Un espectáculo que durante un mes mantendrá en vilo a los seguidores de las selecciones participantes. Y un negocio que dará de comer, de forma literal, a 32 equipos, sus patrocinadores y aproximadamente un millón de aficionados extranjeros.

Treinta y dos selecciones participantes, doce estadios ultra modernos, 64 partidos… y muchos, muchos visitantes tanto dentro como fuera de los terrenos de juego. Visitas a las que habrá que alojar y dar de comer, por lo que, según estiman desde la organización del evento, durante el mundial, la gastronomía e industria hotelera alemana podrían ver incrementados sus ingresos en unos tres mil millones de euros. Los estadios de fútbol y sus inmediaciones, las capitales en las que se celebran los partidos y el resto de ciudades germanas, han acondicionado su oferta gastronómica de cara al acontecimiento; todas dispuestas a hacerse con su parte del pastel.

En lo referente a restauración, las doce sedes de los partidos contarán con puestos de venta fijos y ambulantes, según los datos que baraja la revista Food Service Europe. Estos últimos representarán el treinta o cuarenta por ciento de las ventas, mientras que desde los primeros, el resto, son conscientes de que el mayor volumen de trabajo llegará en los intermedios y momentos previos y posteriores a los encuentros. Un punto a tener en cuenta, ya que estos lapsos, que en un partido de liga normal ocupan sólo unos cuantos minutos, en el caso del mundial pueden significar varias horas.

Aramark ha sido la empresa designada para responsabilizarse de que los puntos de venta que se encuentren dentro de los estadios mantengan los debidos estándares de calidad y coordinar qué productos se ofrecen y a qué precios. Dicha oferta girará en torno a varios pilares: las clásicas salchichas Bratwurst; alimentos regionales -especialidades alemanas- que dependerán de la ciudad en la que se esté jugando; elementos internacionales -como la cocina asiática- y algunos productos procedentes de las cadenas patrocinadoras (por ejemplo, McDonald’s estará presente en los estadios con una selección limitada de sus productos). Las bebidas correrán a cargo de Coca-Cola y las cerveceras germanas Anheuser Buch y Bitburger.

Visitantes VIP
Según las estimaciones realizadas desde Aramark, aparte del precio que haya pagado por la entrada, el espectador de un partido del mundial se gastará una media de seis euros en comida, un euro y medio más que en un partido de liga. Como la gran mayoría de estas compras se abonarán en efectivo, los puestos de venta contarán con cuatro veces más personal del habitual.

Pero el mundial de fútbol también generará negocio a nivel empresarial: muchas compañías aprovecharán la ocasión para utilizar el campeonato como marco para estrechar sus relaciones con clientes, socios etc., hacer negocios y divertirse al mismo tiempo. Para hacerse cargo de este tipo de demanda, se pondrán en marcha una serie de paquetes para clientes VIP, que incluyen varios partidos y una oferta gastronómica especial.

Cuatro empresas, coordinadas por la compañía suiza iSe Hospitality atenderán las necesidades de los espectadores VIP que acudirán a la Copa Mundial de la FIFA 2006. Las firmas que se ocuparán de estos visitantes serán las alemanas Käfer, Haberl, Stockheim y Kofler que presentarán varias opciones para los grupos más selectos.

La primera se ha denominado Sky Boxes y su precio oscila entre los 100.000 y 350.000 euros (cinco o seis partidos para nueve a 25 personas). La oferta culinaria está bajo la responsabilidad de la firma Käfer, que pondrá a disposición de los usuarios un menú a su gusto, un amplio buffet de entremeses y postres, y un surtido variado de snacks para picar entre horas. La misma Käfer también se hace cargo del pack conocido como Elite (entre 5.650 y 11.200 euros para 3 o 6 partidos), que da derecho a entradas a las mejores localidades y disfrutar de un buffet de primera clase en todos los campos.

Junto a Käfer, la compañía de Munich, Haberl, Stockheim, enclavada en Dusseldorf y la berlinesa Kofler, responderán de los packs Prestige y Premier. El primero, con un precio de entre 3.600 y 12.000 euros, para 3 o 6 partidos, ofrecerá un buffet de primera clase en el estadio o en sus inmediaciones, mientras que el segundo, de entre 1.900 y 9.000 euros, para el mismo número de partidos, podrá disfrutarse en las áreas exteriores del estadio.

Los números
Según las últimas estimaciones, tras el transcurso del campeonato, Käfer habrá dado de comer a unas 180.000 personas durante cuatro semanas en los doce estadios; Haberl, a unas 100.000 en seis estadios; Stockheim y Kofler (esta última sólo en Berlín) lo habrán hecho a 70.000 y 36.000 comensales respectivamente. Los más de 60.000 patrocinadores y sus invitados, serán atendidos por la firma Lenôtre, que llega precedida por su actuación durante el mundial de 1998 en Francia.

En cualquier caso, aunque no hayan tenido la suerte de resultar elegidas como sede del mundial, casi todas las ciudades alemanas esperan hacer su agosto con la celebración del mismo. Las doce ciudades afortunadas ofrecerán fiestas para seguidores y autoridades, que dispararán las cifras, pero otras, en las que no se jugará, también ofertarán atractivas oportunidades, dirigidas sobre todo al turismo, entre las que las pantallas de televisión gigantes o la gastronomía típica germana, tendrán mucho que decir. l
Ana I. García

Lo que comerá la selección
Parte de la responsabilidad sobre el éxito o no de la selección en el mundial, recae en su alimentación. Y desde la Federación Española de Fútbol empiezan a hacerse cargo en España, pasando por la concentración previa en Alemania y, como no, durante el desarrollo del campeonato.

El trabajo comienza durante los últimos días del mes de mayo: los jugadores se concentran en España y, junto a los cocineros, entra en juego el nutricionista que ha de cuidar de que el menú garantice la perfecta forma física de quienes nos representarán en Alemania. Dicho nutricionista, Jorge Candell, y José Ignacio Blanco, jefe de los Servicios de Restauración de la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, estudian las diferentes opciones que ofrecen distintos menús elaborados con productos estacionales. Sobre todo frutas y verduras, hidratos, ensaladas… se controla todo lo que comen los jugadores a través de análisis médicos y, con los resultados obtenidos, se establece la opción culinaria más adecuada de cara a la competición.
¿Qué pasa después? La selección viaja a Alemania. Con ellos van dos personas que se encargarán de la restauración. Todavía está por decidir quiénes, pero lo que parece bastante seguro es que una de ellas será Javier Albizu, que lleva desplazándose con el equipo nacional desde hace catorce años. Con ellos llevarán parte de los alimentos, pero un mes es mucho tiempo por lo que otra parte se los suministrarán, ya en Alemania, empresas españolas de probada calidad, que dan servicio a este país. l

La Copa América, restauración en el mar
De abril a julio de 2007 tendrá lugar en Valencia la 32 edición de la Copa América de Vela, por lo que la ciudad ha acondicionado el recinto del puerto donde se celebrarán las regatas para brindar a los visitantes una amplia oferta gastronómica de cara a la celebración de las pruebas.

En el lugar podrá encontrarse un poco de todo: restaurantes, bares, chiringuitos, heladerías… destacando la zona de terrazas del Park, el edificio Veles e Vents, el Bar Nespresso, el japonés Harayukup o la cafetería Bianco La Terraza, en un espacio de más de 140.000 metros cuadrados. Además, por un precio aproximado de 95 euros con catering, todo el día, algunas empresas brindarán la posibilidad de acercar en un barco a los espectadores para ver la competición en primera línea.

De forma parecida, los equipos proporcionarán a sus invitados la posibilidad de seguir el acontecimiento de la competición desde el agua. En el caso de el Desafío Español, se pondrá a disposición de estos invitados dos embarcaciones, que albergarán a 80 y aproximadamente 24 personas respectivamente. En una de ellas, la mayor, la empresa de catering Barrachina, servirá canapés tanto fríos como calientes. En el más pequeño, se ofrecerá un aperitivo y luego, los presentas podrán degustar un buffet libre de pasta, arroces, etc. Las bebidas, cavas, vinos y cervezas estarán a cargo de la empresa Torre Oria y Estrella Damm. l