Aprovechar el momento

Los severos ajustes que observamos en sectores como la construcción y el inmobiliario pueden llevarnos a plantearnos que se va a generar una avalancha de mano de obra que, ahora sí, esta dispuesta a trabajar en hostelería. Ante esto, el empresario tiene dos opciones: puede abusar de la mala situación de la persona que pide trabajo o, por el contrario, invertir en la formación de ese trabajador, haciéndole ver que existe un futuro claro en este sector, que, pese a la crisis, continúa siendo uno de los más dinámicos de nuestra economía. Iniciar así un cambio de tendencia en la percepción negativa que en parte de la sociedad se tiene actualmente del servivio de sala, algo necesario para la buena marcha del negocio.

Por otra parte, la complicada coyuntura económica comienza mostrar una caída en la facturación global del sector en España. Si bien la mayoría de empresarios no coincide en la bajada de número de cubiertos servidos por noche, si lo hace a la hora de valorar el comportamiento del ticket medio. Parece lógico ¿no creen? Si la gente tiene menos dinero y tendrá que recortar sus gastos. Cuando los alimentos, las hipotecas y la gasolina cuestan más, y el sueldo no varía (a no ser que sea a la baja), hay que cortarse. Quizá sea el momento de revisar los márgenes que se aplican en el negocio a determinados productos. Algunas modificaciones a tiempo en este sentido puede incentivar la afluencia de público.