Balfegó ataca el mercado de la alta gastronomía y apuesta por la sostenibilidad

Actualmente el 83% del atún rojo que el grupo pone a la venta se exporta a Japón, tal vez el mercado más exigente del mundo. El objetivo, según el director general adjunto de la firma, Juan Serrano, es “que el 20% de la producción se distribuya en el canal hostelero en España”. Actualmente suministra, tanto fresco como congelado, a hostelería los siguientes cortes: lomo centro, lomo punta, ventresca, además del lomo entero y el atún entero sin vísceras ni cabeza. Balfegó, cuya sede está en l’Ametlla de Mar (Tarragona) cuenta con el 33% de la flota española autorizada de pesca de atún rojo con la modalidad de cerco (dos barcos del total de seis que operan en España).
Es importante destacar que en los últimos cinco años, Balfegó ha invertido 10.5 millones de euros en el impulso de una estrategia de pesca responsable del atún rojo, una especie amenazada de extinción, implicándose en todo el proceso productivo para garantizar la calidad y trazabilidad de las piezas. Tras la localización del atún rojo, y respetando su ciclo reproductivo, los barcos de Balfegó transfieren vivo el atún salvaje desde las redes a jaulas flotantes. Posteriormente se remolcan hasta las instalaciones marítimas del grupo, de 300.000 metros cuadrados de extensión, donde se supervisa cada ejemplar, manteniéndolo en óptimas condiciones y alimentándolo únicamente de pescado. Cuando se alcanza el nivel óptimo de la carne, trabajadores cualificados lo sacrifican con la máxima eficacia y en unas pocas horas Grup Balfegó es capaz de transportar el atún rojo a sus clientes en las mejores condiciones los 365 días del año y a cualquier parte del mundo.