Banquetes, mucho más que calidad en el servicio y en el menú

Grupo Abades es una de las principales compañías de restauración de Andalucía, tanto por su volumen de negocio como por su diversificación, pues cuenta con seis líneas de negocio: restaurantes, hoteles, áreas de servicio, catering, tiendas y bodas y eventos. Grupo Abades, con sede en Loja (Granada) facturó 27 millones de euros en 2005 y prevé llegar a los 33 millones de euros al final del presente ejercicio. Su plantilla la componen quinientas personas. El año pasado ofreció servicios de catering y eventos a 180.000 personas.

La actividad de bodas y banquetes del Grupo Abades representó en 2005 el veinte por ciento de la facturación total. Eventos para los que la compañía pone a disposición de los clientes espacios como los hoteles Abades Loja, Abades Fuensanta, Abades Reina María y El Mirador, en la provincia de Granada, o el salón para banquetes de La Roda, en Sevilla. Asimismo, la compañía organiza numerosos eventos en algunos de los lugares que tiene en régimen de concesión, caso de Palacio de Congresos de Sevilla, el Palacio de Ferias y Congresos de Jaén o el Palacio de Congresos y Ferias de Málaga.

No obstante, como explica Antonio Martín Arjona, del departamento de dirección del Grupo Abades, “cada vez son más los clientes que acuden a los restaurantes del grupo para celebrar bodas y banquetes más íntimos, huyendo de los grandes salones, pero todavía no es lo habitual. En este sentido, podemos destacar nuestro restaurante El Cabildo, situado en el centro de Sevilla y con capacidad para 350 personas en distintos salones; el restaurante Paco Martín, en el centro de Granada, con 225 plazas; o Vía Láctea, un restaurante temático de Granada, con trescientas plazas en su interior, y unas posibilidades estupendas para eventos en los exteriores del recinto”.

Grupo Abades, desvela Martín Arjona, proyecta para este año dos nuevos espacios para eventos, banquetes y bodas, como son el Hotel Abades Nevada Palace (Granada) y Abades Triana (Sevilla). “Nevada Palace, de cuatro estrellas, contará con salones polivalentes, con tecnología de vanguardia, totalmente preparados para la celebración de todo tipo de eventos. Por su parte, Abades Triana (Restauración y Congresos) se ha proyectado como un centro de celebraciones enfocado a bodas, incentivos, convenciones, celebraciones y congresos”.

En lo relativo a la demanda, Martín Arjona cree que si bien en las bodas y banquetes se suele pedir un menú más clásico, “en los eventos tenemos más capacidad de innovación y de fusión con tendencias culinarias, debido al perfil del cliente, de diferentes países. Siempre se están incorporando nuevos productos y presentaciones en los banquetes. Cada evento es único”. Grupo Abades ofrece también servicios complementarios, como música, audiovisuales, animación, barra libre, carpas, alquiler de mobiliario, etc.

Para elaborar los menús, Grupo Abades, que trabaja tanto la línea fría como los productos en caliente, dispone de cocinas centrales donde se llevan a cabo todos los procesos que implican la trazabilidad y conservación del producto desde su origen hasta que llega al cliente final. “Descodificamos del producto de origen, lo manipulamos respetando la cadena de frío hasta el envasado al vacío, bien directamente o bien pasando por el abatidor de temperatura y el túnel de frío, y se respetan las normas de trazabilidad que garantizan la calidad del producto final y su seguimiento”, explican desde el departamento de dirección. Además de cocinas de producción, el grupo cuenta con una plataforma logística en Loja (Granada).

Organización
Otra de las principales empresas andaluzas que sobresalen por su actividad en la organización de banquetes es Juliá Catering, con sede en la localidad sevillana de Mairena del Aljarafe. Juliá Catering es una empresa cien por cien familiar. Nació en 1915 de la mano de Cayetano García Carro, que cedió el testigo a su hija Pilar García Alonso, y ésta a su hijo, Rafael Julia. Juliá Catering ya se distinguió por servicios de catering durante la Exposición Iberoamericana de 1929, celebrada en Sevilla.

Juliá Catering ha servido en acontecimientos de notable importancia, que a su vez se han celebrado en marcos incomparables, como la boda de su Alteza la Infanta Elena y el Duque de Marichalar, en los Reales Alcázares de Sevilla. Su relación con la Casa Real no se queda en este enlace matrimonial, ya que ha servido en más de veinte ocasiones a los Reyes de España en sus viajes por Sevilla y Andalucía. También participa regularmente en las recepciones del Ayuntamiento de Sevilla, de la Junta de Andalucía y de la Real Maestranza de Caballería.

La compañía también cuenta con amplia experiencia en la celebración de eventos multitudinarios, caso de la Exposición Universal de Sevilla en 1992, en la que ofreció el 85% de los servicios de catering, o del congreso previo al Mundial de Atletismo de Sevilla, cuando organizó en la Plaza de España de la capital hispalense un banquete para 4.500 personas. Por otra parte, Juliá Catering dispone de cinco espacios fijos, de gran belleza, para realizar bodas y eventos: Los Parrales, El Loreto, Los Monos, Zaudín y San Juan del Hornillo, que son testigos de numerosos enlaces de personalidades de Sevilla y provincia.

Los Parrales es una hacienda andaluza con patio de caballos, a veinte kilómetros de Sevilla, capaz de albergar a 620 comensales. Cuenta con una zona ajardinada para carpa de cien comensales. Otra hacienda con la que trabaja Juliá Catering es El Loreto, situado en el Aljarafe sevillano, con ocho mil metros de jardines y un salón diáfano para seiscientos comensales. Finalmente, el grupo gestiona la hacienda San Juan del Hornillo, un palacio del siglo XVI con jardines de estilo francés y huerta árabe con salones para 350 y 180 personas.

Asimismo, la empresa gestiona los salones Los Monos, en la avenida de La Palmera de Sevilla, con un patio interior de setecientos metros cuadrados y salones con capacidad para cuatrocientos, 250, 150 y cien comensales; así como los salones del Club de Golf Zaudin, a cinco minutos de Sevilla. Estos últimos salones puedan acoger a seiscientos comensales, que pueden ser muchos más gracias a los amplios jardines con los que cuenta el recinto.

En estos recintos Juliá Catering da, según Manuel Juliá, director de Marketing de la compañía, aproximadamente quinientos banquetes al año y atiende a cien mil personas. “Ahora estamos negociando un nuevo espacio en las afueras de Sevilla y otro en Sevilla capital”, adelanta Juliá. Juliá Catering, asegura su director de Marketing, tiene capacidad para organizar eventos de hasta diez mil personas.

Para poder atender a todos sus clientes la compañía cuenta con una cocina central de cuatrocientos metros cuadrados, con quinientos metros cuadrados destinados a la preparación y fabricación, con diez cámaras frigoríficas y de congelación, cinco salas frías de elaboración de productos in situ y 18 vehículos (camiones isotérmicos y frigoríficos). En cuanto a los métodos de elaboración, Juliá señala que se trabaja tanto la línea fría como la caliente, “aunque en un porcentaje muy alto utilizamos y regeneramos in situ, tomando como base fundamental el no perder la línea de frío”.

Un marco incomparable
La carta de presentación de Bodegas Campos es un marco sin parangón, pues se asienta sobre un conjunto de casas populares, naves y patios cordobeses, en el barrio de la Axerquería, declarada patrimonio de la humanidad por la Unesco. Su decoración, acorde con el conjunto, no deja indiferente: Bodega de vinos Montilla Moriles y Córdoba, casas con patio, pozo, cal, macetas, aromas de jazmines, azahar, geranios, barro, carteles taurinos de la época, botas de vino firmadas por visitantes ilustres… En definitiva, un marco incomparable para celebrar un banquete, una de las líneas de negocio de Bodegas Campos junto con su restaurante a la carta, su servicio de catering y su escuela de hostelería.

En 2005 Bodegas Campos sirvió en total 150.000 cubiertos, de los cuales el 35% se correspondieron con los banquetes. Un banquete que pueden comenzar con un cóctel o copa de entrada, que se ofrece en la nave de crianza Las Canastas y en el Patio del Pozo, seguir con una almuerzo o cena en la Venta Blanca, y terminar con una fiesta y recena en la sala flamenca. Normalmente se sirven banquetes para 350 personas.

El negocio de banquetes y eventos, como señala Maite García, directora de Marketing de Bodegas Campos, es una de las líneas que se quieren potenciar. “El crecimiento está previsto a través de acuerdos con fincas cercanas a la ciudad, como Finca Santa Rosa, Hacienda de la Abadía o el Cortijo de Salinas”.

La oferta gastronómica de Bodegas Campos es amplia: aperitivos fríos, calientes y fritos, entradas como ensaladas, milhojas, de rape, de foie; pescados como lubina y merluza, para terminar con ibérico o tenera. Las caza o las aves se suelen preparar más específicamente para los clientes de Córdoba. “Normalmente el 95% de las celebraciones terminan con barra libre y recena. Para los congresos o empresas solemos organizar actuaciones flamencas de baile, cante, o, si quieren más fiesta, se contratan grupos rocieros para rumbas, sevillanas, bulerías, etc.,” añade Maite García.

Para elaborar estos productos, Bodegas Campos cuenta con un centro logístico de producción en el Polígono Industrial de Las Quemadas, mientras que el 98% del personal se recluta en la ciudad. En total, 120 personas más extras. “Para todos se realizan cursos de formación en la Escuela de Hostelería de Córdoba, o bien en nuestras instalaciones centrales”, comenta la directora de Marketing de Bodegas Campos.l