Baroz, la nueva apuesta arrocera de Enrique Valentí

local baroz en barcelona de enrique marti

Enrique Valentí ha inaugurado un nuevo establecimiento en la planta 23 del Edificio Colón, Baroz, en la que fuera la coctelería de Marea Alta, que pretende ser un homenaje a los chiringuitos de arroces que había en la Barceloneta antes de los Juegos Olímpicos del 92, con toda su autenticidad y encanto.

Baroz, cuyo nombre surge de la unión de las palabras ‘bar’ y ‘arroz’, es un bar, con su acogedor bullicio, su música alta, un tícket medio cercano a los 35 € y un horario ininterrumpido de cocina de 13:00 a 23:00 h.

En su oferta gastronómica cabe todo tipo de tapas y raciones habituales de encontrar en un bar, algunas catalanas, otras madrileñas, del norte y sur de España y hasta de inspiración internacional, pero todas caseras y basadas en el mejor producto nacional. Hay, por ejemplo, boquerones en vinagre con piparras, como los que preparan en la capital; anchoas aliñadas a la catalana; mejillones y sardinas en escabeche; bonito ‘picantito’, o calamares a la andaluza. Aunque, por supuesto, la estrella de la casa son los arroces.

En Baroz, Enrique Valentí apuesta por arroces 100% estacionales. Esto es, que no solo los ingredientes sino también la manera de prepararlos depende absolutamente de la época del año. «En invierno haremos recetas más intensas de sabor e incluiremos arroces caldosos, al horno y cremosos», explica Enrique, mientras que ahora prevalecen las paellas de capa fina al estilo levantino elaboradas con arroz bomba del Delta del Ebro.

Así, de la carta inaugural sobresalen el arroz de caracoles y cañaíllas, el de alcachofas y rebozuelos, el arroz ‘no negro’ de ‘sepionetas’ y el arroz a banda a la manera tradicional (limpio y con los tropezones aparte) pero de gamba roja en lugar de pescado.

Para beber, se ofrecen vinos por copas y jarras preparadas al momento de sangría, rebujito, agua de Valencia o limonada.