Bodegas Fontana apuesta por los vinos de terroir

Bodegas Fontana, ubicada en Pedro Naharro (Cuenca), es una de las primeras bodegas españolas que ha apostado directamente por realizar un proyecto zonificación para determinar cuáles son los lugares más idóneos para variedades concretas de uva y obtener así unos vinos más elaborados. Según Ana Cantarero, directora comercial de esta bodega, lo que se pretende con este proyecto es que nuestros mejores vinos – Quercus y Dueto – sean los principales beneficiados”
El proyecto Terroir, que cuenta con una inversión inicial de 60.000 euros permitirá, según Pedro Parra, ingeniero chileno que colabora con Bodegas Fontana, “establecer un nuevo concepto sobre el estilo de los vinos que está llevando a cabo la bodega, haciendo de ellos unos caldos únicos y diferentes”.

La metodología utilizada por Bodegas Fontana cuenta con tres grandes etapas. La primera de ellas ha sido determinar la aptitud vitícola de los suelos. Para ello, el equipo dedicado a este proyecto se ha basado en la información facilitada por fotografías vía satélite, en las cuales se analizan las propiedades físicas y químicas del suelo y el perfil radicular del viñedo, asociándolo a las características de los vinos producidos en ellos.

Una segunda etapa corresponde al estudio de vigores del viñedo por varietales y condiciones vitícolas (manejo, edad, riego, etc.). Así se puede relacionar esta variable con el tipo de suelo y con la aptitud vitícola del mismo. Para ello, se estudian imágenes vía satélite en época de envero, que son validadas mediante peso de poda en terreno y relacionadas con los suelos mediante la utilización de SIG (Sistema de Información Geográfico).

La tercera etapa incluye la determinación y validación de las unidades de microterroirs descritas, asociándolas a una tipicidad e identidad de la uva y vino producido, conforme con los objetivos de la bodega. No solo se miden azúcares, PH, acidez y polifenoles, sino que también se hacen en bodega vinificaciones por sectores en depósitos de 5000 y 10 000 litros, realizando posteriormente una descripción de la tipicidad de cada microterroir mediante análisis sensorial.

La determinación de las unidades Terroir por calidades de uva y vino se están llevando a cabo en la finca Monte Carbonero, que tiene una superficie total aproximada de 250 hectáreas. Según la directora comercial de Bodegas Fontana, lo que se pretende “es encontrar la tipicidad de nuestros vinos , asociándolos así a un terroir concreto. Además, la zonificación en micro terroirs permitirá planificar nuestro manejo en viñedo y vendimias de forma mejorada según nuestros objetivos de producción”.

De momento, en Monte Carbonero se ha observado la existencia de cinco suelos diferentes, “lo cual nos da cinco tipos de uva”, admite Parra. Asimismo, la zonificación de Monte Carbonero en cuatro niveles de vigor de viñedo, permite reconocer el equilibrio adecuado entre el follaje y el fruto de la vid.

Una primera validación enológica de los sectores zonificados ha dado como resultado tres calidades de vinos para la variedad de tempranillo asociadas a los diferentes microterroirs.

El proyecto terroir de Bodegas Fontana nace de una metodología desarrollada en el centro de investigación francés INAPG (Instituto Nacional Agronómico e París).