Borja Domínguez

Una operación que serviría para tomar impulso para gestar a su “segundo hijo”, el que ahora ocupa sus días.
“Un proyecto en el que hemos demostrado que sabemos hacer las cosas. Porque el éxito de The Wok pudo deberse a muchas razones, dice Borja Domínguez, por ejemplo a la suerte, pero cuando vuelves a triunfar una segunda vez, es que algo estás haciendo bien”.

Según Dominguez, la gestión de un negocio de hostelería como el suyo ha basado su buena marcha en varios pilares clave que bien podrían extrapolarse al resto del mercado: decoración cuidada, buen precio y producto, así como una esmerada atención al cliente. Pero de la gestión de los jóvenes Domínguez también podría decirse que se ha basado, sobre todo, en una hábil estrategia para acceder al capital que impulse su crecimiento. Primero fue Vips, que les facilitó la opción de crear una segunda enseña exitosa. Actualmente es la entidad financiera Caja Duero, la que, al tomar el 10% del accionariado de Wagaboo, propiciará su más rápida expansión.
“Caja Duero nos conocía por The Wok, y a raíz de la apertura del segundo Wagaboo, ya empezaron a llegarnos candidaturas de compañías que querían entrar en el accionariado. Desechamos algunas. Pero Caja Duero nos permite conservar el control de la marca y llevar a cabo un proceso de expansión más ambicioso de lo que podríamos hacer por nuestros propios medios. Con ellos queremos abrir unos quince restaurantes nuevos en los próximos tres años, salir de Madrid –a ciudades como Barcelona, Valencia o Sevilla- y dar, posteriormente, el salto internacional”, explica Borja Domínguez. l A.I.G.