Cada español gasta 780 euros al año en comer fuera del hogar

Tras la presentación de las mismas -a cargo de Miguel de Haro, editor-director de RESTAURACIÓN NEWS, Vicente Montesinos, director de la consultora NPD-Crest, realizó un análisis de las variables que han movido al sector a lo largo del pasado 2005, en el que los españoles nos gastamos una media de 780 euros comiendo fuera de casa.

Como explicó durante su intervención Vicente Montesinos, en 2005 la restauración nacional facturó aproximadamente 32.200 millones de euros o, en otras palabras, el año pasado, cada español se gastó unos 780 euros por salir a comer fuera de casa. Ambas cifras, a las que se llegaba tras un estudio en el que intervinieron 3.300 hogares, indican un tímido crecimiento del 2,1% -muy por debajo del IPC- con respecto a lo que sucedía en 2004. Sustentado, sobre todo, por el desarrollo de los establecimientos de servicio rápido, cuyas ventas se elevaron un 6,3 por ciento con respecto al ejercicio anterior, gracias a la progresión de las cafeterías tradicionales y la aparición de nuevos conceptos.
¿Cuáles han sido los factores que han definido el comportamiento del sector? Una de las razones por las que ha moderado su marcha puede encontrarse en la menor incidencia de comidas que se originan por viajes o trabajo, al tiempo que también son cada vez menos frecuentes las comidas de grandes grupos, que poco a poco desaparecen de la escena, dejando paso a otros más reducidos. Las motivaciones sociales ceden terreno ante las de conveniencia, a un consumo de impulso, siendo el crecimiento de unas u otras comidas de un 4,8 y un 9,5 por ciento respectivamente.

Además, según expuso Montesinos, durante 2005 el factor precio también jugó un papel crucial a la hora de determinar el crecimiento, ya que se produjo una convergencia en los importes, que llevó a que aumentase el consumo de comidas por un valor mayor a seis euros. Otro factor que generó algo de inestabilidad en el mercado fue el entorno macroeconómico (inflación, deuda de las familias,etc.), que se sumaba a los factores internos.

De los 7.600 millones de visitas anuales que recibieron los locales de hostelería, el 53% fueron para los establecimientos de servicio rápido, seguidos por los establecimientos de servicio completo (un 24%), el retail (un 16%) y los servicios de colectividades (un 7%). Visitas que fueron determinadas por el creciente interés por los conceptos americanos, o el cambio en los hábitos de consumo de algunos usuarios, que han moderado sus gastos.

Oportunidad para las cadenas
Las nuevas especialidades como la cocina étnica o la proliferación de los bares de tapas se han convertido en los principales competidores de actores clásicos como las pizzerías o sándwiches, que han visto cómo se moderaba su consumo. Dentro del sector de bebidas, las alcohólicas han resultado las más demandadas y, en consecuencia las que presentaron mayores avances.

Pero, sin lugar a dudas, tal como reseñó Montesinos, las principales oportunidades de negocio vendrán en España de la mano de las cadenas comerciales. De hecho, en algunos países como Japón o EEUU, con un 84 y un 69 por ciento respectivamente de cuota de mercado, éstas constituyen el grueso del sector de foodservice, mientras que en España apenas si alcanzan el 20 por ciento de la cuota de mercado. La participación de estas cadenas en la restauración española se da sobre todo en el segmento del servicio rápido, del que suponen la quinta parte, oscilando entre un siete y un 8,5 por ciento en el resto de áreas. Sus ventas han aumentado un 8,7 por ciento y el 6 por ciento el número de visitas que han optado por ellas.l