El Café Saigón vuelve a Madrid y reabre en Velázquez

Nuevo aspecto del restaurante Café Saigón en su reapertura de la calle Velázquez.
Nuevo aspecto del restaurante Café Saigón en su reapertura de la calle Velázquez.

“Continuamos siendo fieles a nuestro particular concepto de la cocina fusión vietnamita y estamos abiertos a nuevos retos”, indica el empresario taiwanés Pedro Lee ante la reapertura del restaurante Café Saigón en el número 102 de la calle Velázquez.

Tras casi dos décadas de trayectoria en Madrid en el local de la calle María de Molina, Pedro Lee, junto con su equipo de siempre, el chef ejecutivo del Grupo Café Saigón, JiangHong Jiang, y el jefe de sala, Luis Durán, continúan con el desafío de conservar a su fiel clientela, así como atraer al público joven.

Para ello, el interiorista José Arroyo ha estructurado el local en dos plantas de 200 metros cuadrados cada una: en la superior se mantiene la tradicional sala de mesa y mantel, mientras en la planta baja se disponen mesas altas pensadas para aperitivos, comidas ligeras y coctelería.

En la planta superior no faltan clásicos como la sopa Tom Yam Cum, los dumpling de pato con foie a la pimienta Szechuan, el pollo salteado en wok con anacardos y la lubina al vapor con jengibre fresco, cebolleta y soja fina, a los que se añaden nuevas propuestas en la carta con el curry como protagonista, como la caldereta de carabinero al curry rojo y el magret de pato con berenjenas al curry. A ellas se suman algunas propuestas veganas, como el goi cuan vegetal y de frutas exóticas, la ensalada de canónigos y wakamen, y los tallarines de arroz con verduras orientales.

La planta inferior se ha ideado como un espacio para picoteo, con platos rápidos y de cocción más ligera a los que se suman la coctelería y las cervezas orientales. En su carta se podrán degustar platos como el rollito nem de pollo y el de langostino con mango y albahaca; los dimsum de pato con boletus y el de pollo con trufa; así como el mini bao de solomillo de buey y el de magret de pato con curry o las tablas de sushi. Además, los cócteles también son protagonistas con combinados como el Saigón Tai, con base de ron moreno y sake; el Singapur Sling, con base de ginebra y licor de cereza, así como el Hovershot (galliano y zumo de maracuyá) y el Yen Bái (vodka y zumo de limón). La opción sin alcohol se elabora a partir de zumo de arándanos y lima y se llama Asian Sparklin Lemonade.

Por lo que respecta a la decoración, “hemos cogido notas y recuerdos del antiguo Café Saigón, como cuadros, aperos y jarrones, y hemos avanzado en las formas, con elementos vegetales a modo de jardines verticales y horizontales y con revestimientos en las paredes, con relieves de 3mm, hacia algo más 2.0”, destaca el interiorista José Arroyo.