Celebraciones de navidad en un lujoso hotel

En las calles, la decoración propia de estas fechas comienza a dejarse ver, no sin cierta discreción por el momento, pero en la hostelería está casi todo planificado, pues nadie quiere perder la oportunidad de hacerse con un trocito de esa tarta. Así, proliferan los menús para grupos, las comidas y cenas para las noches más especiales del año, o los cotillones. Una época en la que los hoteles tienen mucho que ofrecer, por lo que en esta ocasión visitamos algunos destacados establecimientos en los que la celebración supondrá más que un disfrute gastronómico.

Desde todos los rincones del país, son numerosas las posibilidades para ‘escaparse’ del mundanal ruido y pasar las fechas navideñas en el grado de intimidad que más apetezca. Este año, y dado que la oferta de toda índole es infinita y adaptada a cualquier tipo de bolsillo, este reportaje abandona Madrid y Barcelona dando protagonismo a otras provincias en las que encontramos lugares diferentes que seguro contribuirán a que la fiesta sea muy especial.

Se trata de hoteles de prestigio, con diversos atractivos añadidos y en los que los menús navideños están más que pensados y ensayados. Lugares para disfrutar en pareja alejados de los tópicos, pero también apropiados para una escapada-celebración con amigos, e incluso para las típicas comidas de empresa, o estupendos escenarios para las familias que se reúnen fuera de casa.

En Málaga, entre Marbella y Sotogrande, encontramos un primer plan más que apetecible para vivir un fin de año sofisticado y exclusivo. Se trata de Finca Cortesín, un hotel cinco estrellas gran lujo, y en boca de todos tras haber recibido la visita de Michelle Obama. La idea es alojarse en una suite con más de 50 metros, amanecer con un baño de espuma y un tratamiento facial, para después disfrutar de su spa, con más de dos mil metros cuadrados, o jugar al golf, y así prepararse para la última noche del año. La cena se servirá en el restaurante Schilo y en El Jardín de Víctor, comenzando con un cóctel en el lobby. En la carta, selección de mariscos, vieiras gratinadas con champagne, ternera de wagyu asado con peras & setas, o degustación de quesos andaluces, entre otros platos. Para el día de año nuevo, un Dim Sum Lunch en Schilo, a partir del mediodía, que incluye huevos de codorniz benedictinos con jamón ibérico, sushi & sashimi de atún rojo y blanco, selección de dim sum, o ternera con verduras asiáticas & risottini de Lima.

En la localidad mallorquina de Santa María está el restaurante Bacchus, en el Read’s Hotel, uno de los mejores alojamientos de Mallorca y propiedad de Vivien Read, quien adquirió la finca para rehabilitarla y convertirla es este estupendo establecimiento. Forma parte de la cadena Relais & Châteaux, y su restaurante es un referente de la gastronomía de vanguardia en la isla. El jefe de cocina es Félix Eschrich, quien firma una carta creativa inspirada en los productos autóctonos, y que ha compuesto diferentes menús para los días 24, 25, 26 y 31 de diciembre. Como ejemplos, en Nochebuena habrá tartar de atún con vinagreta y crema de wasabi-caviar; ballontine de foie en costra de frutos secos con ensalada de legumbres y brotes de trigo; vieiras con espuma de algas y crujiente de wakame, o pato con apio asado, jugo de chocolate y crujiente de yuca. Para el día de Navidad, entrecot ahumado, gamba de Soller con bisquè de bogavante y polvo de pan de curry, y liebre con puré de remolacha, cereza, raíz de perejil y jugo de Oporto, entre otros. Y en la gala de Nochevieja, un menú degustación de cinco platos, con vino y champagne.

Otra deliciosa dirección es M.B., el restaurante que Martín Berasategui dirige y asesora en el Abama Golf & Spa Resort, en Guía de Isora (Tenerife), y que este año ha sido reconocido con una estrella Michelin. El día a día es responsabilidad de Erlantz Gorostiza, pero vivo reflejo de las delicadas maneras culinarias de Berasategui, con elaboraciones creativas, en las que juegan con las texturas, las temperaturas y los condimentos, sin perder el respeto por la materia prima y su sabor auténtico. Ahora, ya tienen compuestos los que serán sus diferentes menús navideños, para Nochebuena, Navidad y Fin de Año. Entre sus creaciones, ensalada de paloma con trufa y remolacha; ostra crujiente con ensaladilla de pomelo y nueces; ravioli de bogavante, sepia y jengibre, jugo espumoso de café, pimienta y curry, o pichón asado con minestrone de tomate, limón, jengibre, todo para la noche del 24. Al día siguiente, arroz cremoso, rodaballo asado con puré de romanescu y cus-cús, o cordero con sus mollejas, remolacha y queso. Y para despedir 2010, ensalada tibia de tuétanos de verdura con marisco, crema de lechuga de caserío y jugo yodado; huevo de corral, setas silvestres y un caldo ligero del bosque; rape asado con bombones líquidos de queso y jugo yodado, o solomillo asado con pasta fresca cubierta de setas al cebollino.

De regreso a la península, el Cigarral de las Mercedes, en Toledo, ha inaugurado este año su hotel-boutique, diseñando, además, diferentes menús para esta época festiva. El restaurante estará abierto para comidas hasta el día 23 de diciembre, con un ambiente de inspiración neoyorquina y en el que los menús especiales contarán con langostino jumbo con caldo de arroz abanda, y solomillo de ternera wellington, mini rollito y patatas baby con mantequilla, junto a otras elaboraciones.

La Boella Conventions Resort es otra estupenda alternativa en la provincia de Tarragona. Se ubica en La Canonja y conforma un complejo gastronómico y de negocios de gran interés. Ocupa una finca de más de 120 hectáreas que alberga almazara, bodega, vinoteca, tienda gourmet, centro de convenciones y hotel. Junto a esto, un restaurante gastronómico, Espai Fortuny, de cocina moderna, a cargo de Manu Ramírez, quien ya ha compuesto una cena para Nochevieja que incluye bogavante del Cantábrico con aceite de erizos, coca de ventresca de atún rojo y espineta y solomillo de ternera con foie, frutos rojos con crema de cava. Por supuesto, la oferta culinaria se puede completar con alguno de sus packs navideños que incluyen alojamiento.

Y más que recomendable, en esta ocasión en el marco de la bodega riojana Marqués de Riscal, el lujoso hotel The Luxury Collection, con una oferta de alto nivel turístico y gastronómico. Un espectacular edificio tricolor (dorado, plateado y rosa), obra de Frank Gehry, con relajantes vistas al viñedo, y privilegiadas sobre el pueblo de Elciego. Es lo que se conoce como la Ciudad del Vino, donde se ubica también la histórica bodega y todas sus dependencias. Entre las instalaciones del hotel, un recoleto spa con tratamientos de vinoterapia, y el restaurante gastronómico asesorado por Francis Paniego, chef de El Portal de Echaurren (Ezcaray, La Rioja). Un espacio donde, de cara a la Nochevieja, ya han elaborado un completo menú para finalizar el año. Aparte de la variedad de entradas, un guiso de cardo rojo con almejas y ceniza de sarmientos, el mero y el vino o una paletilla de cordero a baja temperatura, deshuesada y glaseada sobre pack choy. Platos todos maridados con vinos de Riscal.

Atractivo gastro-enológico en grupo
Pero no sólo en Rioja se da la posibilidad de combinar turismo vinícola con disfrute culinario. A día de hoy son bastantes las bodegas con hotel, en las diferentes zonas elaboradoras de España, cuyas instalaciones son un destino por sí mismas, algunas de ellas auténticas obras arquitectónicas construidas por reconocidos arquitectos, como es el caso de la que acabamos de abandonar, y en las que el aliciente del descanso es uno de los más cuidados. En estas edificaciones, el apartado gastronómico tiene su importancia y, como hoteles que también son, se preparan ya para acoger todo tipo de celebraciones navideñas, con el plus añadido de las alternativas de ocio que ofrecen tanto en sus instalaciones como en los alrededores de las mismas.

Dado que la variedad es extensa e inabarcable en sólo un artículo, optamos por adentrarnos en la Ribera del Duero, la mayor oferta enoturística de Castilla y León, sobre todo en lo que se conoce como la milla de oro vallisoletana, donde se dan cita algunas de las más importantes bodegas. Aquí está Bodegas Arzuaga, en Quintanilla de Onésimo, con hotel, complejo termal (Vino Spa Arzuaga), terraza chill out en el ático y, de cara a las navidades, varias propuestas gastronómicas en su restaurante que se pueden combinar con alojamiento. En cuanto a sus menús especiales, han elaborado uno para la comida de Navidad y la de Año Nuevo, la misma carta para ambas (con mariscos y solomillo al foie), además de una gran gala fin de año en la que saldrán de su cocina, entre otros, rodaballo salvaje y cordero lechal asado acompañado de ensalada ribereña, un homenaje a la tradición castellana.

En Roa (Burgos) se encuentra Páramo de Guzmán, bodega que alberga un hotel moderno en un edificio singular. Dispone de seis habitaciones con vistas a las viñas, y tiene también un restaurante, Raíz, sencillo y muy confortable, de estilo vanguardista en contraste con el horno de leña y su carta castellana. Añade la curiosidad de contar con quesería propia, en la que elaboran sus quesos de oveja en aceite de oliva. En su caso, las propuestas culinarias, muy tradicionales, están pensadas para comidas de empresa o amigos, con tres alternativas que tienen la carne como protagonista: chuletillas de lechazo al sarmiento; lechazo asado en su horno, o pollo de corral con ensalada de la huerta. Un planteamiento similar es el de Finca Torremilanos-Bodegas Peñalba López, una especie de chatêau francés en Aranda de Duero, rodeado de viñas y cuyo hotel es de los primeros que se abrieron en una bodega. La extensión de la finca invitaba a ello, donde después llegará la vinoterapia, pero donde sí hay un espacio gastronómico con diez menús especiales para estas fechas (a excepción de los días 24,25, 31 y 1 que cierran). En la cocina hay ciertos toques de modernidad, aunque su base es el recetario castellano por lo que no faltan básicos, como la morcilla, los torreznos, la sopa castellana o el cochinillo asado.

Y sin abandonar la zona, una alternativa mucho más intima, reservar los comedores privados de Viñedos y Bodegas Áster, en el pueblo burgalés de Anguix. Sólo está abierto de lunes a viernes, pero disponen de todo lo necesario para preparar y servir el tipo de almuerzo o cena que se quiera. Junto a la bodega tienen una casa señorial, con cuatro suites y un comedor con vistas sobre la nave de barricas de uso exclusivo para sus inquilinos. Además, pueden organizar rutas a caballo, paseos en quads e incluso en canoa por las hoces del Duratón. Sin duda, un apetecible plan para una jornada con amigos. J Mara Sánchez