Central Café, el éxito del café bien hecho

Hoy es una cadena de éxito y sus establecimientos referencia obligada para quienes gustan disfrutar de este producto.

El nuevo local, de 300 metros cuadrados de superficie, está ubicado en la calle Tuset, una vía en total renovación comercial en la que en los próximos meses abrirán hasta tres nuevos establecimientos de restauración, los cuales, sumados a la oferta ya existente invitan a convertir a esta calle en un boulevard gastronómico.

El establecimiento de Tuset repetirá el formato de los Central Café ya en funcionamiento, con barra de cafés, tes, chocolates y bebidas de especialidad a base de estos productos y zona de restauración rápida con oferta de alimentación urbana, nutritiva y saludable, pensada para todos aquellos que están obligados a realizar a diario sus comidas fuera de casa.

Como novedades, el nuevo local ampliará su servicio en la franja nocturna y albergará las instalaciones de la Escuela de Baristas de la enseña. En ella se formará a los futuros empleados y se llevarán a cabo los programas de reciclaje destinado a los trabajadores ya en activo. El objetivo principal es asegurarse baristas profesionales para sus establecimientos y que estos sumados a la oferta de café de calidad que caracteriza a la cadena ayuden a cumplir el objetivo sostenido en que se ha convertido el eslogan de la cadena, “Central Café, el mejor café de Barcelona”.

Referente de baristas
Actualmente, en la capital catalana, los baristas de Central Café son referencia. De este colectivo surgió en el 2006 la primera Campeona Barista de España. Es filosofía de la empresa, explican Guillem Bosch y Anna Reverter propietarios de la enseña, que como mínimo en todas las barras de sus establecimientos trabaje un barista profesional por turno.

Formados por Eduardo Gómez el “Barista Manager“ de Central Café, estos profesionales dominan todos los parámetros relacionados con el café, desde el molido hasta el servicio, pasando por la máquina. Cuentan además, con amplios conocimientos sobre el producto y una pasión, en ocasiones innata y en otras adquirida por el café.

Más de 1.900 cafés servidos al día avalan su buena mano y el acierto de los promotores de Central Café a quienes aseguran les resulta muy rentable invertir en formación, ya que la rotación de la plantilla en sus establecimientos es mínima. Son más las incorporaciones para cubrir nuevas ofertas que no para sustituir a personal que se da de baja.

A cinco años vista, el plan de expansión de la empresa no descarta nuevas aperturas. En ningún caso contemplan la franquicia, pero si la colaboración con socios que ante todo entiendan y respeten el café.

El café de Central Café
Central Café utiliza exclusivamente cafés de la variedad arábica 100% elegidos en origen. El blend se compone de cafés sostenibles de pequeños y expertos caficultores de Brasil, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Indonesia y Etiopía. El resultado de la mezcla de estos granos es una taza muy equilibrada, de justa acidez, buen aroma y excelente retrogusto que invita a una segunda e incluso tercera taza, gracias además, a su ajustado contenido de cafeína.

La obsesión de Central Café por asegurar a sus clientes el máximo disfrute de su taza es total. En sus establecimientos, por ejemplo, el servicio de un vaso con agua mineral junto al espresso, no es una opción, sino una práctica establecida. El objetivo es que el cliente pueda preparar su paladar para el consumo de café, eliminando de la boca sabores de consumiciones anteriores que puedan distorsionar la degustación del café.

De igual modo, su preocupación por ofrecerles cosas nuevas, ha llevado a la firma a colaborar con profesionales de otros sectores afines para la investigación y desarrollo de nuevas propuestas con café. Con Solé Graells, por ejemplo, trabajan ya desde hace tiempo en nuevas texturas.