Cómo darse a conocer entre los turistas del vino

Así, se ha conservado la tradicional arquitectura, pero se incorpora maquinaria nueva para convertir en caldo las uvas recolectadas de 120 hectáreas de tierra propia. En ella se cultivan las variedades Garnacha, Tempranillo, Syrah y Cabernet Sauvignon, entre otras. Y hasta aquí la faceta de productores. Pero aparte de la modernización en las técnicas vitivinícolas, lo que diferencia a los Castilblanque de sus antepasados es la forma de poner en el mercado las cuatrocientas mil botellas que cada año elaboran de sus dos marcas – Ilex y Baldor – ayudándose por herramientas de marketing y comunicación impensables en La Mancha hasta hace poco.

El producto en sí, puesto a la venta bajo el paraguas de “Vinos de la Tierra”, está enfocado al canal horeca. No en vano, el 85% tiene su salida en restauración y tiendas especializadas, en tanto que un 15% se comercializa en la propia bodega, donde los precios de sus caldos se mueven en una horquilla de entre dos y diez euros.

De este éxito de la venta en origen surgió una de sus últimas iniciativas: la de crear una red de tiendas propias en las que comercializar sus productos junto a alimentos de calidad – manchegos en un 80% -. La primera de ellas, sin contar la ubicada en la propia bodega, ha sido inaugurada el pasado mes de diciembre en Madrid y bautizada como “Productos de la Tierra”. En ella se pueden encontrar codornices escabechadas, berenjenas de Almagro, tortas de Campo de Criptana, todo tipo de quesos manchegos, cecinas de caza,… Es la respuesta a la demanda planteada por los visitantes madrileños de las instalaciones de Bodegas y Viñedos Castilblanque, que reclamaban poder encontrar en su ciudad los productos que encontraban en su visita. Pero parece, según sus responsables, que no será la última. Tal vez, Levante, sea la próxima meta para abrir otro punto de venta de vino y alimentación gourmet.

La Trastienda
Y al tiempo que echaba a rodar la tienda de Madrid, en las instalaciones ciudarrealeñas se inauguraba “La Trastienda”, una galería de arte donde cada mes se expone la obra de un artista. “Se trata de dar otro atractivo a la bodega”, señala Miguel Ángel Castilblanque, quien junto a su hermano Juan Pablo es el motor de todo este entramado. Ellos han impulsado también cursos que se imparten a lo largo de todo el año acerca de viticultura, enología y/o cata. Y matiza Castilblanque: “no sólo con nuestro vinos”. No tendrán tampoco ningún reparo – continúa el bodeguero – en comercializar productos de otras bodegas en sus tiendas.

Sin lugar a dudas, el enoturismo es uno de los pilares en los que se asienta la compañía para construir una marca sólida. Durante 2006 su sede recibió a nueve mil visitantes, a lo que contribuyeron también acuerdos suscritos con turoperadores y agencias de viaje especializadas. Del mismo modo, han pactado buenas ofertas con restaurantes y hoteles del entorno de cara a los turistas del vino. No obstante, en la bodega no disponen de comedor, por los motivos que expone Castilblanque: “No queremos que la restauración nos vea como competencia, sino como aliados. Les llevamos clientes y nos reciben con los brazos abiertos (…) Tenemos, por ejemplo, acuerdos para menús desde 15 a 100 euros. Así se cubren las necesidades de los distintos perfiles”.

El término responsabilidad social tampoco es ajeno a Castilblanque. Prueba de ello es que el pasado verano se celebró la segunda edición de las “Noches de ocio solidario”, una serie de actuaciones (música, monólogos, teatro,…) para las noches estivales cuyo objetivo es recaudar fondos que van a parar a causas benéficas. El último año, a la Asociación española contra el cáncer (AECC).

Saliendo del ámbito de lo particular, la creación de “Enoturismo de Castilla-La Mancha” (ver cuadro), por parte de treinta bodegas, significa un paso más en este camino. (www.bodegascastilblanque.com) l

Las bodegas toman las riendas del enoturismo
Treinta bodegas manchegas han hecho posible Enoturismo de Castilla-La Mancha, una asociación que pretende difundir, apoyar y fomentar la cultura del vino. Miguel Ángel Castilblanque, es su presidente y asegura “queríamos dar forma a un proyecto en el que fuesen las propias bodegas quienes tomaran las riendas, contando por supuesto, con el apoyo de la Administración pero siendo los empresarios quienes organizásemos y dirigiéramos la asociación porque somos los que conocemos de primera mano el negocio”. Sus principios se resumen en la expresión “Divinum Vital, Vida Divina, Vida del Vino”, con la que refuerzan su marca.

Entre los servicios que coordina la asociación están las visitas a bodegas, los cursos de cata, los eventos para empresas, etc… Sin ir más lejos, en la feria del turismo (Fitur) celebrada en enero en Madrid la dirección general de turismo de esta comunidad y Enoturismo de Castilla La Mancha presentaron la primera Guía sobre Enoturismo de la región. En ella aparecen nueve rutas, y dentro de éstas, varias bodegas adscritas a la iniciativa, restaurantes, alojamientos,…

La admisión en este “club” se realiza previa certificación por la consultora AC+ que comprueba el cumplimiento de unas mínimas normas de cumplimiento.(www.caminosdelvino.com) l E.G.G.