Cocina para todos los gustos en Acciona Transmediterránea

Cerca de cuatro millones de pasajeros subieron el año pasado a uno de los buques marítimos de Acciona Transmediterránea. Muchos tuvieron la oportunidad de disfrutar de su amplia oferta de restauración a bordo, con servicio de menú a la carta, autoservicio, cervecería, servicio de refrescos en la zona de la piscina…

Casi veinte mil trayectos al año y cerca de dos millones de millas navegadas dan para mucha restauración en una flota que suma treinta buques y cumple en la actualidad noventa años. En total, durante el año pasado se sirvieron un millón doscientas mil comidas a bordo.

Dependiendo del tipo de barco, su oferta en alimentación y bebidas es más o menos completa, pero lo que está claro es que la imagen de restauración limitada en alta mar ha cambiado en los últimos años.

Los buques con mayor capacidad, es decir, los ferries y supeferries, disponen de una cocina para la elaboración de los platos del autoservicio, cuyo ticket medio está entre los seis y los diez euros. El pasaje puede disfrutar de platos fríos como la ensalada del buque, los espárragos con mayonesa o el gazpacho andaluz. También, se puede saciar el apetito con entrantes como sopas y cremas y, pastas y arroces. Como pescados, destaca el bacalao a la vizcaína, filetes de merluza a la andaluza o salmón a la parrilla.

Otros platos que despuntan en el autoservicio son las carnes y asados, con entrecot de ternera, cuartos de pollo campero al Jerez o ternera asada a la jardinera. Para finalizar, el cliente puede degustar platos como postres de arroz con leche o tarta de Santiago. Además, el servicio de cocina elabora los menús para una tripulación que, en ocasiones, como es el caso del superferry, ronda las sesenta personas. Además, estos últimos barcos se definen por una oferta de alimentación y bebidas complementarias, con una barra en la zona solarium de la piscina donde se puede disfrutar de un aperitivo, cafetería-pub, servicio de bebidas en la discoteca, etc. Incluso en algunas de las últimas embarcaciones existe un servicio de cervecería con barra, donde se ofrecen diferentes tapas con cerveza o vino.

Aquellos que realizan rutas marítimas de más de tres horas, como es el caso de las travesías Cádiz-Canarias, Barcelona-Baleares y Bilbao-Portsmouth, o el Juan J. Sister (cubre la ruta Málaga-Melilla), aparte de autoservicio, cuentan con un restaurante con servicio a la carta con platos de elaboración propia. El precio de esta clase de menú ronda normalmente los veinte o veinticinco euros.

Carta variada
La carta del restaurante presume de ofrecer platos entrantes como jamón ibérico en lascas finas, foie macerado con reducción de Pedro Ximénez o ensalada de bacalao con escalibada y aceite de piquillos. En cuanto a los pescados, la compañía de transporte marítimo deleita a los pasajeros con medallón de rape con pisto de calabacín o rodaballo a la sartén con tomates confitados. Pero las carnes también son protagonistas de esta carta. Así, alimentan el apetito de sus clientes, por ejemplo, con solomillo de buey con verduras asadas o confit de pato con salsa de naranja y peras asadas. Y de postre, bavaroise de almendra y chocolate, copa de helado Trasmediterránea, canastilla de frutas, entre otros platos.
“La oferta gastronómica es bienal”, comenta Mercedes Ruas, gerente de Servicios a Bordo de la compañía”, “ahora estamos en fase de renovación de los platos de cara al verano”.

Todo ello va acompañado de una extensa bodega con vinos blancos con D.O. de Rueda, como el Peñascal, el Campos de Orión o el Marqués de Riscal. Además, cuentan con vinos rosados como el D.O. Portugal Mateus Rose o tintos, como es el caso de la D.O. de Ribera de Duero Reserva Viña Mayor.

Por último, los barcos de alta velocidad ofrecen un repertorio de platos “menos elaborados”, como argumenta Mercedes, “donde predomina la comida rápida como las pizzas, los sándwiches, bocadillos o los palitos de pollo. En el primer caso, es decir, la pizza, esta empresa tiene un acuerdo con la cadena de comida italiana a domicilio Telepizza.

Catering y jornadas gastronómicas
También, en los buques de alta velocidad se cubre un servicio de catering “generalmente de alto standing, en la Clase Club, donde la presentación cuenta mucho y por ello está muy cuidada. En los barcos de alta velocidad, el servicio que damos es muy selecto”, afirma la gerente de Servicios a Bordo.

Sus viajeros disfrutan de variados desayunos, comidas, meriendas o refrigerios, según el horario de la travesía y duración del trayecto. En la clase turista hay barras de bar donde se sirven bebidas, aperitivos, bocadillos, etc. Además, esta clase de barcos dispone de un servicio de catering enfocado a eventos de empresas, “con un trato muy personalizado”.

Por último, aunque todavía no se ha concretado, Acciona Transmediterránea está planificando en estos momentos la realización de actividades o jornadas gastronómicas y catas de vinos, debido a que “la diversificación de la oferta culinaria es, hoy en día, la clave para atraer al cliente”, se puntualiza desde la compañía. l
J. Todolí