Cocinas móviles, flexibilidad ante todo

O que es usted el responsable de la restauración en un gran evento, de duración limitada, por ejemplo, al aire libre… la solución viene de la mano de las cocinas móviles, en muchas ocasiones en régimen de arrendamiento.
Porque estos equipos están ideados para este tipo de situaciones: eventos que requieren la movilidad de los aparatos, así como su fácil instalación y posterior desinstalación; y la flexibilidad suficiente para adaptarse a un entorno que ya existía. Debe tratarse de instalaciones versátiles a la hora de proceder a su montaje, de tal modo que, al establecer los correspondientes módulos de los que suelen estar compuestas, se garantice tanto la comodidad y operatividad de los equipos de trabajo, así como el correcto flujo de comida. Además, la movilidad no las exime de cumplir con las mismas exigencias de calidad que una cocina al uso.
Esta misma flexibilidad se refleja al tiempo en lo que a disponer de los equipos se refiere, puesto que puede tratarse de una cocina completa o, simplemente, algún módulo surgido de la necesidad de ampliar un equipo que ya existía, de forma temporal, o de sustituir alguno que se haya estropeado. Estos módulos además deben incluir la característica de rápido y fácil montaje para convertir su uso en casi inmediato.
Aunque, en cualquier caso, las empresas especializadas incluyen la impartición de formación en su uso a las personas que van a utilizar dicho material, así como una labor de seguimiento y mantenimiento por parte de los propios empleados, que son los encargados de asesorar al cliente:
“Nuestros profesionales se forman constantemente para asesorar a nuestros clientes en sus necesidades temporales, así como en el correcto mantenimiento de nuestros equipos, todo ello enfocado a que la solución temporal responda a las más altas exigencias del equipo de cocina, de tal manera que cocinar en una instalación temporal suponga una experiencia igual de satisfactoria que en una cocina convencional. Todos nuestros equipos son revisados y testados antes y después de cada entrega para asegurar la continuidad de la actividad. Ello supone una formación constante de nuestros técnicos. La seguridad y el correcto funcionamiento de los equipos son vitales para toda nuestra organización y nuestro equipo empatiza a la perfección con los objetivos de nuestros clientes”, explica Andreu Llabrés, director de la firma Kitchenrent, compañía especializada del sector.

Una solución ‘anti crisis’
Así, por otra parte, en algunos casos disponer o arrendar una cocina móvil es una buena medida para paliar los efectos de la crisis económica, puesto que tal y como explica Llabrés, “En la situación actual, la incertidumbre acompaña a las nuevas inversiones y puesta en marcha de nuevos proyectos. Por ello la solución de alquiler, es una opción valida para la puesta en marcha de dichos proyectos y la posterior evaluación que avale una futura inversión. Esto permite a la empresa iniciar actividades y observar la rentabilidad antes de acometer el desembolso de la instalación de una cocina. Por otra parte, el alquiler de este tipo de cocinas resulta más económico que la adecuación de espacios para la sustitución de cocinas en procesos de reforma, así como aminora el tiempo de la ejecución de las reformas, al poder acometer la reforma de la cocina de forma integral”. Pero, Llabrés deja muy claro que no por esa condición de temporalidad hay que dejar de lado la calidad sino que en “un sector tan sensible a los cambios, el asegurar la continuidad de la calidad y del servicio es vital para asegurar la mínima pérdida de clientes”.

El alquiler de este tipo de cocinas resulta más económico que la adecuación de espacios para la sustitución de cocinas en procesos de reforma y aminora el tiempo de ejecución de las mismas