Colibrí, taberna mediterránea y laboratorio de ‘Gastropología’

Colibrí, una taberna mediterránea y un laboratorio de la 'Gastropología'
Colibrí, una taberna mediterránea y un laboratorio de la ‘Gastropología’

Con el objetivo de recuperar la esencia de una taberna mediterránea abre sus puertas Colibrí, bajo la batuta del antropólogo, restaurador y chef Sergio Gil. Ubicado en pleno corazón de La Barceloneta, Colibrí se presenta como un laboratorio de la “Gastropología”, la disciplina inspirada en la antropología social y cultural que tiene como objetivo el estudio del individuo en el universo que representa un bar-restaurante.

El restaurante nació en la década de los 40 en el Raval de la Ciudad Condal. No obstante, ahora reabre frente al Port Vell, en el Passeig Joan de Borbó de Barcelona con una oferta culinaria que Gil define como “cocina de despensa”, o lo que hoy se conoce como kilómetro cero. En esta línea, y siguiendo los preceptos de la denominada Gastropología, cada uno de los elementos de Colibrí tiene una finalidad, desde la luz y los olores, hasta la disposición y el espacio entre mesas, los elementos decorativos, la pizarra de platos del día o la barra.

En Colibrí se puede disfrutar de tapas tradicionales ejecutadas y cocinadas con ingredientes de proximidad (pescado de la Lonja de la Barceloneta, verduras de huerto propio, etc.), así como platos reinventados y actualizados por Sergio Gil y su equipo, y que el maître Edoardo Piaggi -que ejerce aquí de “anfitrión flotante”- presenta y ofrece en sala.

Choricitos de Pepe Gil, en homenaje al padre de Sergio; Mejillones a tu rollo; Calamares por soleá; Chipirones si los Hay; las Croquetas de Pollo con Todo; o Huevos con Estrella, son algunos de los nombres de las tapas y platillos que se presentan en Colibrí bajo su filosofía: “El tapeo por excusa”.

Seis variedades de San Miguel en su ‘Tap Station’

Colibrí, una taberna mediterránea y un laboratorio de la 'Gastropología'
Colibrí, una taberna mediterránea y un laboratorio de la ‘Gastropología’

No obstante, otro de los elementos diferenciales de Colibrí es su Tap Station San Miguel, una estación de cervezas de barril que les permite ofrecer seis tipos de cervezas diseñadas por el equipo de maestros cerveceros de San Miguel.

Son seis variedades, cuyas recetas están inspiradas en las míticas cervezas de otros puntos cardinales del mundo: la Clásica San Miguel, la Barcelona (con notas aromáticas de malta), Munich (auténtica lager con malta tostada y aroma de café y caramelo), Brujas (aroma afrutado con notas de lúpulo y cereal), la Dusseldorf (auténtico sabor artesanal) y la Portland (de color dorado con notas florales, herbales y cítricos).

En cuanto a su Bodega Mediterránea, se trata de un bar-laboratorio, que pone en práctica todos los preceptos de la denominada Gastropología qeu, tal como explica Gil, “no es más que ponerle nombre a la ‘ciencia’ del bar”.