Comprar, comer, aprender…

Formación, venta y degustación son las características que definen a un concepto como Eataly. Una idea que se gestó en la ciudad de Turín en el año 2007 y que, más tarde, fue exportada a Milán, Bolonia y a un emplazamiento tan alejado del original como el japonés Tokio. La esencia es la misma en los tres locales: demostrar que es posible ofrecer a un público amplio productos de calidad, a precios razonables, dando a conocer a la vez los métodos productivos, así como la historia de los productores que posibilitan el consumo de dichos productos. Una idea ambiciosa.
El primer Eataly está localizado dentro de lo que era la fábrica Carpano en la calle Nizza en Turín; un histórico complejo industrial de la ciudad italiana que funcionaba hasta mediados de los años ochenta en que se restructuró y se destinó a otros fines: en este caso a albergar dicho concepto. Y con él se pretende recorrer un nuevo camino en la distribución y comercialización de productos agroalimentarios de alta calidad, convirtiendo en hecho de comer en un “acto agrícola”.

Varias zonas
El establecimiento matriz de Eataly en Turín está estructurado en varias zonas y áreas de venta específica. Existe una especie de mercado en el que los productos están agrupados por familias (pescados, frutas, carnes, quesos…); zonas de formación y aprendizaje; y junto con ellas, restaurantes de degustación en los que los usuarios disfrutan de esos productos, a la par que aprenden a sobre ellos.
Así, las áreas didácticas están equipadas con paneles y elementos explicativos que informan al público acerca de la selección y regiones de origen de las existencias del establecimiento; éstas están complementadas por salas de degustación, aulas y recorridos visuales donde se ilustra la importancia de las distintas estaciones en el sector horto frutícola. En las distintas salas, entes públicos, empresas, asociaciones, etc., pueden además llevar a cabo sus distintos eventos, cursos de cocina, encuentros con grandes chefs y sesiones de educación para niños, por citar algunos ejemplos, que pueden complementarse con el material ofrecido dentro de la biblioteca, concebida para la libre consulta y la venta y que cuenta con alrededor de mil ejemplares y revistas del mundo de la alimentación.
En lo específicamente referente a los servicios de restauración de Eataly, la cocina del centro ofrece exclusivamente productos seleccionados y puestos en venta en los distintos apartados de la zona de mercado. Y dichos servicios de restauración también están estructurados de forma peculiar. Existen siete puntos de restauración informal dedicados de forma monotemática a un producto (carne, embutidos y quesos, pasta y pizza, verduras, pescados y, en otra planta, pequeños restaurantes especializados en vinos y cerveza). Junto a uno de los espacios didácticos dedicados al vino, está situado el restaurante GuidoperEataly- Casa Vicina, actualmente una estrella Michelín, comandado por Claudio Vicina y su familia. En este espacio, se prepara un menú tutelado por Slow Food (asociación internacional que defiende la biodiversidad y educación del sentido del gusto entre otras acciones), maridado con prestigiosos vinos italianos e internacionales que también se hallan presentes en la enoteca de Eataly. Los otros servicios de restauración monotemática están supervisados por Piero Alciati, del restaurante Guido, que también colabora con GuidoperEataly.

Pastelería
Una de las incorporaciones más recientes al proyecto ha sido la dedicada a la repostería que, hasta el momento no se había llegado a abordar. Se trata de la pastelería de Luca Montersino, donde es posible encontrar productos modernos de alta repostería, preparados directamente por este maestro pastelero, de reconocido prestigio internacional. Con este espacio se complementan los servicios de restauración y se le ofrece al cliente la posibilidad de terminar el recorrido o la comida de la manera más dulce.l