Concursos de Fast & Casual, listos para que se abra el telón

También el cambio de escenario, ya que se sustituye el buen hacer de un hotel experto en eventos (por el excepcional cuadro conjunto del Hotel Alimara y el CETT, una escuela de hostelería, cuyos directivos han sabido leer lo que da de sí acercar los alumnos a las empresas). Finalmente, vertebrar el alto nivel de las conferencias con el de las piezas y obras seleccionadas para concursar. Por ejemplo, hablar del fomento de los salads bars, entraña presentar buenas elaboraciones en el concurso de ensaladas.

El bocadillo como estrella
De los quince concursantes en las tres pruebas, el bocadillo se lleva la palma con siete finalistas, mientras que ensaladas y postres aportan cuatro profesionales cada uno. Como decano de los concursos (ésta es la octava edición) EL BOCADILLO DEL AÑO había llegado a que, en el seno del jurado, hubiera auténtica pasión en la defensa de las puntuaciones, otorgadas a cada candidato y la prueba era que, entre los tres primeros, la jerarquía la imponía décimas de punto.

En esta ocasión, el mix de profesionales finalistas no puede ser más idóneo: proceden de dos sandwich bar, una cadena de bocadillerías, dos panaderías, un catering de banquetes y una cadena hotelera. Panes e ingredientes vuelven a ser la gran incógnita para los asistentes, que buscan ideas y soluciones a la mejora de las cartas de bocadillos de sus establecimientos.

Brotes verdes, siempre
Poco a poco las ensaladas de brotes verdes, están adquiriendo carta de naturaleza en los menús de los restaurantes tipo fast y fast casual. Su aportación a los menús equilibrados, nutricionalmente hablando, permite augurar que pronto los salads bar ya no serán la excepción que confirma la regla.

Los cuatro profesionales que llegan a la final de la tercera edición de ENSALADA DEL AÑO, proceden en este caso de escuelas de hostelería, distribución de frutas y verduras y una cadena hotelera.

Vuelven los postres
El perfil actual del consumidor fuera del hogar, de alimentos snacks, ha permitido que la oferta de productos salados haya sido completada por la familia de snacks dulces, que permiten componer una familia en la que cabe desde la viennoiserie más fina, a los helados de alta gama, conforme existe un producto para todos y cada uno de los momentos y motivos de consumo con el que aquel se encuentra.

Los finalistas, en esta primera edición del concurso EL POSTRE DEL AÑO tienen a la escuela de hostelería (dos), a una cadena hotelera y a una pastelería, los titulares de una serie de elaboraciones que tratarán de marcar la senda del desarrollo de esta nueva iniciativa concurrencia.

RN