Conway factura un 14% más y amplía instalaciones y servicio al cliente

La gestión y negociación de stocks son las actividades que definen y diferencian a Conway, pero la compañía está comenzando a ofrecer, por primera vez, un nuevo servicio que afecta, además a las compras: la Colección Mayoristas. Se trata de unificar las adquisiciones comunes a varios clientes, tanto de retail como de restauración, para productos “no críticos” de alimentación y no alimentación.

Un paso más en el avance de la compañía que no vendrá acompañado por el lanzamiento de una marca propia, según Inmaculada Castillo, directora de restauración: “No nos lo planteamos porque cada cliente tiene sus proveedores y sus propias especificaciones”. Son tratados de forma individualizada, en éste y otros aspectos. “No hay tarifas estándar. Cada cual tiene requisitos diferentes y, por ejemplo, cuesta más almacenar y transportar congelados y refrigerados que productos en ambiente. Esto supone hacer un traje a medida para cada cliente”, añade.

Al margen de la Colección Mayorista, Conway gestiona nueve mil referencias para restauración, una división que le reporta cerca del 65% de su facturación, y en la que mantiene una cuota de mercado oscila entre el treinta y el treinta y cinco por ciento, “dependiendo de donde vengan los datos”, puntualiza Castillo. “De momento – continúa – nos centramos en cadenas de restauración organizada. La restauración colectiva va unos años por detrás (…) Hay algunos grupos que están haciendo esfuerzos pero todavía están lejos de la organizada”.

Para la mayoría, Conway realiza la gestión integral de toda la cadena sirviendo a las plataformas centrales de cada grupo, aunque no siempre es así. “Hay enseñas que dejan más libertad a sus franquiciados a la hora de comprar”.

Un paseo por Conway
La otra importante novedad de Conway es la ampliación de sus instalaciones en los próximos meses, explica Castillo. Hoy en día, la planta está formada por las oficinas, y los almacenes de ambiente, refrigerado, congelado y tabaco. Ocupa 26.500 metros cuadrados en la localidad guadalajareña de Quer, a los que se añadirán en breve otros 2.550 destinados principalmente a congelado. No en vano, es una categoría en alza: “Manejamos mucho congelado por las caducidades. En restauración supone para nosotros el 40% de las ventas aproximadamente”.

Por las facilidades que ofrecen al hostelero, hay otros productos que subraya Castillo: “Crecen la cuarta y quinta gama por problemas de rotación de personal. Los restauradores necesitan productos que requieran menor manipulación”.

Las modernas instalaciones de Conway en Quer fueron estrenadas hace tres años. El centro neurálgico de la empresa se encuentra en la sala de informática, donde funciona un enorme ordenador con un software especialmente desarrollado para la gestión y comunicación de Conway con clientes y proveedores, al que los programadores van añadiendo nuevos módulos en función de las necesidades de la empresa. Pedidos, facturas o albaranes se gestionan ya de forma telemática.

La tecnología juega también un papel vital en la zona de almacenes. Por descontado que la temperatura de todas las estancias está vigilada, y varias cámaras de video, permanecen atentas las 24 horas del día a cualquier movimiento. A pesar del ingente volumen de productos almacenados, todo está controlado por radiofrecuencia y cada operario carretillero cuenta con displays en su máquina de palets que le indican dónde tiene que recoger la mercancía y cuál es el camino más corto para hacerlo.

Frío polar
Las instalaciones también cuentan con espacios destinados a mantener a baja temperatura los productos que así lo precisen. La cámara de congelados es una especie de Siberia en miniatura conectada con las áreas de seco y refrigerado. Los obreros trajinan con pasamontañas a menos veinte grados centígrados durante ocho horas.
“Para mantener la cadena de frío de los alimentos, explica Castillo, éstos no salen de la estancia hasta el mismo momento de la carga y también se extreman los cuidados cuando llegan los proveedores”.

Los camiones de Conway están habilitados para las tres temperaturas. Siempre hay uno preparado para cualquier contingencia en lo que se refiere al transporte, y en las propias instalaciones de Conway hay una zona de reparación, lavado y repostado. (www.conway.es) l
Elia García

Parte de Lekkerland

Conway, propiedad del grupo europeo de distribución Lekkerland, opera en el mercado español desde 1991. Las sinergias con la matriz se dan más a nivel de retail que en restauración, un área menos desarrollada en el resto de Europa que en nuestro país. De hecho, de acuerdo con Inmaculada Castillo, “estamos en un proyecto para intentar llegar a acuerdos con Europa en restauración organizada, el ámbito en el que somos especialistas”.

Además de la sede principal de Quer, cuenta con nueve plataformas logísticas distribuidas por todo el territorio nacional. En total, cuenta con unos cuatrocientos empleados. De ellos, trabajan en la central, 59 personas en oficinas, 148 en almacenes y 98 en transporte. l E.G.G.