La Costa Amalfitana inspira el interiorismo del restaurante Velissima

Velissima nace de la idea de crear un concepto moderno y elegante en Barcelona sin perder la esencia tradicional del restaurante y la osteria italiana. Para darle forma a este proyecto, el elegido fue el interiorista Lázaro Rosa-Violán.

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Este espacio, creado en gradas con sofás ondulantes, se configura con la barra como elemento central.

En esta ocasión, el diseñador de interiores se inspiraba en Italia, en concreto, en la zona de la Costa Amalfitana, el mar, sus colores y sus sabores. Y, por otro lado, en el concepto de La Dolce Vita italiana de finales de los años 50, con todo su glamour y su autenticidad.

Así, el restaurante transmite la sensación de estar en un pueblecito italiano costero, con tonos azules y blancos, suelo de terracota, decorado con platos pintados a mano típicos de Amalfi y mucha vegetación. Este espacio, creado en gradas con sofás ondulantes, se configura con la barra como elemento central, por lo que es ideal para empezar la velada tomándose un cocktail. Al final de las escaleras, se encuentra la cocina abierta, donde observar a los chefs trabajando en vivo; un verdadero show cooking

Mayor intimidad

En la planta superior, el restaurante se convierte en un ambiente más íntimo. En pleno centro, se erige una enorme mesa comunal de cuadros hecha de alicatado que evoca el típico mantel de trattoria rojo y blanco. Otro elemento icono de esta sala es la langosta que cuelga en la pared, que tiene como pedestal una barra de mármol que muestra los pescados y mariscos.

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En la planta superior, el restaurante se convierte en un ambiente más íntimo.

La barra de cocktails y el DJ booth ofrecen un espacio flexible, convirtiéndose después de cenar en una improvisada pista de baile. En los extremos se encuentran dos espacios más íntimos y exclusivos con techos de espejo y paredes acolchadas de terciopelo rojo y verde. El restaurante combina los tonos azules de las carpinterías, la madera de roble en los panelados y los tonos borgoña en el mobiliario. Todo junto conforma la unión de mar y tierra en un ambiente acogedor y cálido, decorado con fotos de películas italianas de los años 50.

La terraza es una prolongación del restaurante, abriéndose hacia el mar. El tema marítimo también se hace notar en las luminarias colgantes, el mobiliario y las persianas enrollables, creando una atmósfera fresca y única donde se descubren diversos rincones con magníficas vistas al mar.