Daniel Albero

Daniel Albero estudió derecho, y tras ejercer en esa profesión en un bufete de abogados, llegó a la conclusión de que eso no era lo suyo. Junto a un amigo fundó la croissantería que luego se convertiría en la cadena Kroxan que, años después, adquirida por Café & Té, sería la semilla sobre la que germinaría el sistema de franquicias de la firma de Gustavo Ron. Actualmente, Albero desempeña el cargo de director de Expansión de Café & Té aunque, según sus propias palabras, pasar de una empresa familiar a otra de ámbito nacional y mayor tamaño, no ha supuesto una gran diferencia.
“Ahora cuento con un personal más profesionalizado y unos presupuestos que antes no tenía, pero las tareas que desempeño son prácticamente las mismas: comerciales y de negocio. Aunque donde sí lo he notado es en el incremento de solicitudes de franquicia, mayor desde que somos Café & Té. Así, mis planes pasan por crear valor para la compañía y hacerla más grande, sobre todo de cara a las franquicias, tema en el que ellos (Café & Té) ha delegado completamente en nosotros”.

En un sector que según afirma Albero hay que profesionalizar más, pero que, a nivel de directivos, cada vez lo hace mejor, sobre todo propiciado por la concentración de los grandes grupos, Daniel Albero no niega que su futuro, no obstante, le gustaría que pasase por estar al frente de su propia empresa.
“Dentro de veinte años no me veo jugando al golf, como desean algunos, sino al frente de mi propia empresa. Esa es mi auténtica ilusión”. l A.I.G.