Diversión ‘fetichista’

Le Marquis (el marqués) es un multiespacio que aúna gastronomía y nocturnidad en una estética de simulado lujo fetichista rayana en lo kitsch. Está diseñado con una buena dosis de sentido del humor, un guiño al público urbanita y joven.

Detrás del invento está el empresario de la noche Israel Bayón, secundado por Oscar Haro, Fonsi y Pablo Nieto, Gonzalo Chavarri, Rocío Martín Berrocal y María Fitz James. Pero quien presentó el proyecto a Bayón y concibió el local tal y como desde mayo puede ver el público, fue el creativo Parolio Matos, con su agencia de eventos y de diseño Euphoria Lab. La intención: “que fuese algo divertido, cálido,… No más de lo mismo, de lo que prolifera en la ciudad, establecimientos modernos y fríos; que la gente se sienta como en casa. Por eso hay muchos acolchados, sofás, etc…”.

La inspiración para el interiorismo la encontró Matos, según cuenta en su web, “en los decorados kitsch del cine de hollywood de los años cincuenta, el universo fetichista y los pequeños hoteles parisinos”. Destaca una colección de objetos de Chaumen, Miguel Albarrán o La Perla; y las fotografías de aire versallesco de Álvaro Villarubia.

Distingue el alma mater del proyecto dos ambientes: la planta superior, en la que está el restaurante con capacidad para setenta personas con una zona lounge y hasta una suite; y la inferior, donde se sitúa la barra. En ella se sirven hasta las cuatro de la mañana de miércoles a domingo, además de copas, cócteles creativos aderezados por uno de los exbarman del restaurante Nobu de Londres. La música que suena desde la cabina del DJ depende del día de la semana: rock indie los miércoles, jueves, funky y soul, etc… Matiza Matos: “No es una discoteca. No es para bailar. Es un auténtico lounge donde sentarse tranquilamente a tomar algo”.

Una suite en mitad del restaurante

El comedor, en la parte superior, tiene setenta asientos. Igualmente cuenta con zona lounge presidida por un llamativo sofá de color turquesa. Pero tal vez lo más sugestivo en esta planta sea la suite que se ha colocado en mitad del restaurante, a modo de reservado, con room service, capacidad para ocho personas y un precio total de quinientos euros. Este servicio de habitaciones exclusivo incluye carta propia a base de pequeños bocados para picar.

En el restaurante en sí, se ofrece comida mediterránea: italiana, francesa y española, por un montante de entre 30 y 35 euros. “No es muy complicada, es comida rica de los platos que a todos nos gustan”, afirma Matos.

Le Marquis está situado en plena Plaza de España de Madrid, dando el relevo a otro local lounge – Anymus Anima – que hasta hace unos meses figuraba en el cartel de entrada.

El recién llegado empieza a ser conocido por el boca-oreja, y por la cálida acogida que le han prestado los medios de comunicación. No obstante,ya hay algunas acciones de promoción previstas a corto plazo. La más inminente, que comenzará en julio, será una fiesta fetichista de carácter mensual. Los invitados saldrán en su mayoría de la lista de contactos de los socios y también acudirán algunos clientes habituales de Le Marquis. “Será la fiesta bandera de este espacio. En la invitación que distribuiremos se animará a la gente a que traiga un objeto fetiche: unos zapatos rojos, ropa barroca,…”. Sin duda, promete… (www.lemarquis.es) l
Elia García