Dos cocinas para el nuevo Bar Tomate

El establecimiento tiene una planta en forma de ‘L’ invertida. La parte izquierda está ocupada por mesas y, desde ella, se puede acceder a la cocina interior. Una de las paredes de esta zona hace las veces de gran almacén visto. La otra parte del local se compone de la barra, una zona de mesas y una gran mesa compartida. En el fondo, se encuentran la cocina vista, el horno leña, y un espacio para el almacenaje de frutas y verduras.
El proyecto del restaurante, realizado por Sandra Tarruella, es fruto de una reinterpretación de los espacios originales del local. De este modo, el Bar Tomate gana espacio para la cocina dividiéndola en dos. Como resultado, se mejoran las condiciones ambientales y se consigue una actividad más ágil, visible e integrada con los visitantes. La compañía García Casademont se encargó de realizar la reforma y la instalación de los distintos elementos de cocina. J