Dos combinaciones casual dinning de tradición y modernidad

Bodega La Andaluza
La imagen de Bodega La Andaluza está inspirada en los despachos de vino, con elementos decorativos tradicionales de las tabernas y bodegas decimonónicas, al tiempo que trata de escapar de los tópicos más manidos. “Pretendemos ambientar el local de manera fiel a nuestra cultura, sin estridencias, con arte, elegancia y sencillez”, asegura Fernando Doblas, director de comunicación de la enseña, quien destaca entre los elementos decorativos los aperos de labranza, los cuadros con fotos históricas de Andalucía, así como los objetos relacionados con el mundo taurino y del vino.

El mobiliario está compuesto básicamente por mesas y taburetes de madera, y sillas de madera y anea con medallones de cerámica pintada a mano. Los zócalos son de barro auténtico, y las cenefas de azulejos de cerámica son pintados a mano con un diseño personalizado para la empresa. Doblas habla además de rejas de forja de hierro artesanal y mármol auténtico para la barra. “En resumen, utilizamos materiales nobles y hechos a mano, lo que le da una imagen de autenticidad a los establecimientos. Queremos ser auténticos y lo reflejamos en los materiales que usamos, por lo que huimos de las imitaciones y los prefabricados”, sintetiza Doblas.

La iluminación de los locales es suave y agradable, un aspecto que ha mejorado respecto a los auténticos despachos de vino, algo más oscuros. En Bodega La Andaluza se utilizan bombillas de bajo consumo que imitan velas. Las lámparas, de tres tipos diferentes, tienen un aspecto artesanal. La mayoría, de hecho, son faroles de hierro hechos a mano.

Para vestir las mesas se usan manteles y servilletas de papel de dos tipos distintos.

Pinocchio
Pinocchio tiene aires de trattoría del siglo XXI. Trata de ser un lugar cálido a la par que funcional donde se sirve comida italiana adaptada a nuestro tiempo. Por ello, el mobiliario juega con los contrastes. Por ejemplo, en las sillas se combinan madera con fibras modernas; y las barras que dan la bienvenida al cliente están iluminadas, aportando un toque vanguardista.

Según Francisco Rosales, director general de la enseña, para que el cliente se sienta a gusto, se han escogido colores suaves para las paredes, mantelerías, lámparas, etc… Destacan toda la gama de naranja y verde, junto al color madera y los ocres
“La idea es que tanto los nuevos clientes como los de siempre se identifiquen con Pinocchio y su oferta gastronómica. Pese al cambio de carta y la renovación de los locales, no olvidamos nuestros orígenes, por eso hemos decorado las paredes con grabados y serigrafías de imágenes antiguas que evocan al pueblo italiano de Collodi, el lugar de origen de Pinocchio”.

Las piezas que componen el mobiliario están casi todas fabricadas en madera oscura que destaca sobre las paredes claras y contrastan con los cristales que separan las diferentes zonas de la mesa y dividen. Esto provoca una sensación de intimidad que se acentúa con la iluminación de las lámparas, las cuales se han colocado sobre las mesas. “Además, poseemos sistemas reguladores de intensidad que variamos en función de los tipos de clientes y la hora del día”, añade Rosales.

El casual dinning se mueve entre las mantelerías de celulosa y las de tela. En Pinocchio se han decantado por esta última. “Creemos que es más agradable para el cliente y le hace sentir como en casa”, concluyen. l
E.G.G.