El almacén español de café

Tres grandes multinacionales, Nestlé, Sara Lee y Kraft Foods, dominan el mercado y, especialmente la primera, no ha dejado de comprar tostadores locales en los últimos años, tanto de forma directa, Estrella, Santa Cristina, Cafés 154, 3JP o Brasilia, como a través de alguna de sus marcas. Tal es el caso de Bonka que se ha quedado con la división de hostelería de cafés Bahía (Valencia). Esta práctica, sin embargo, no es exclusiva de las multinacionales, y tostadores locales, como Candelas o Dromedario están haciendo lo propio. El objetivo de unos y otros es hacerse con el suculento pastel de la hostelería, un canal con excelentes previsiones de crecimiento y alternativa viable a las escasas posibilidades que ofrece ya el segmento de la alimentación, muy concentrado y con una importante incidencia de marca blanca.

En términos generales, la oferta de producto de todos los tostadores, nacionales o internacionales para el canal de la hostelería se centra en productos cuyos blends y procesos de tueste han sido definidos pensando en la preparación de expreso. Mención especial, merece, además, el café líquido congelado de Marcilla, dirigido, en este caso, a la restauración colectiva. Se trata de café líquido congelado que una vez mezclado de nuevo con agua ofrece unos ratios de rendimiento muy altos. Marcilla es la única empresa en nuestro país que ofrece este tipo de café, lo que le convierte en líder absoluto en este mercado.

Marcilla Cafitesse es un sistema patentado por Sara Lee desde 1963, pensado para ofrecer un servicio de café óptimo en pocos segundos. Mediante un complejo sistema de fabricación todo el aroma y cuerpo del café espresso se conservar sin perder propiedades hasta el momento de consumo. Con este tipo de café, en puntas de servicio se pueden preparar hasta 20 litros de infusión en sólo 5 minutos.

Algo similar sucede con el café soluble y Nestlé, aunque en este segmento si que existen otras marcas, aunque con una incidencia circunstancial.

Concentración
El sector elaborador de café en España goza de buena salud y el creciente interés por el café por parte de sectores como la hostelería ha provocado que en los últimos tiempos se hayan vivido múltiples episodios de compra y venta de empresas. Esto coincide con las previsiones de muchos analistas que auguran una concentración progresiva del sector en los próximos años. Aún y así, todavía existen muchas realidades diferentes en el marco de la geografía española, y ello hace difícil definir de forma conjunta al sector torrefactor español.

El mercado catalán a diferencia, por ejemplo, del madrileño, muestra una importante concentración y aunque existen todavía algunas empresas tostadoras locales, el sector hostelero se provee a través de poco más de seis firmas, Tupinamba, Saula, Rovi, Novell, Pont y Marcilla-Soley. En Madrid, por el contrario, todavía llega mucho café desde fuera de la propia comunidad y el número de operadores que abastecen a la hostelería es todavía alto. Destacan entre todos ellos, Nestlé, a través de Cubalux y La Estrella, Candelas, Gallego Areces y los portugueses Delta, con un progresivo incremento de presencia en el mercado Español, donde facturaron ya en el 2005, 13, 5 millones. En la zona de Levante, la palma se la lleva Cafés Valiente, muy especialmente en Valencia, y Jurado Hermanos en Alicante. Café Rico hace lo propio en Baleares y Careca, Café Sol y Tirma en las Canarias. En Extremadura, los ya mencionados Delta se están haciendo con buena parte del sector de la hostelería, con permiso, eso sí, de los pocos tostadores locales que están viendo como desde hace unos años, los portugueses ganan cuota de mercado.

Un caso realmente curioso y único en España, es el de Navarra, donde la firma fabricante de máquinas cafeteras Azkoyen hace a la vez de principal proveedor de café para el sector hostelero. Cafés Orús es la compañía torrefactora líder en Aragón con una producción anual de 1.700 toneladas de productos de cafés en grano, molidos, solubles y azúcares y una cuota de participación superior al 52%, en un mercado, como es el aragonés, en el que se comercializan hasta 47 marcas distintas de café, tanto en el consumo doméstico como en hostelería. En Castilla y León, dos grupos Gallego Areces y Cafés Pozo-Dromedario-La Brasileña- se reparten el mercado hostelero de la comunidad. Ambos representan un ejemplo claro del proceso de concentración que está viviendo el sector. Los primeros, tienen su origen en la firma “El Gallego”, una pequeña tienda y tostador asturiano, abierto allá por la década de los 30 del siglo pasado. Tras años de caminar en solitario, en 1987 compraron Café Areces, en 1999 Cafés Juli de Zamora, en el 2001 y 2002 incorporaron al grupo Cafés Tarrero, Palencia, y Cafés Nays. En este mismo año adquirieron el 49% de la empresa cordobesa Cafés Capuchinos, y más recientemente, en el año 2004, se hicieron con el control de La Flor de América, Zamora y Cafés Campogrande, de Valladolid. Entre todas las empresas, facturan un total de 3,5 millones de kilos al año, o lo que es lo mismo, unos 40 millones de euros. La historia reciente del Grupo Dromedario-Pozo- La Brasileña, por su parte, comienza en el año 2001 al tomar la familia Baqué Delás, el control de las empresas Cafés La Brasileña, de Vitoria, y de Café Dromedario, de Cantabria. A partir de ese momento, el nuevo grupo inició un crecimiento sostenido a lo largo de los años basado en la compra de empresas cafeteras de diferentes áreas de la geografía española, como Cafés Casado (Minalsa), de Madrid; los fondos de comercio y marcas de Cafés DeLaVilla, de Madrid; Cafés La Tostadora (Cafés Araba), de Vitoria y Cafés Pozo (Cafés Pozo y Alimentación y Comercios Pozo) también de Madrid. La facturación total del total de estas empresas sobrepasa los 18 millones de euros anuales, para un volumen de café tostado cercano a los 2,5 millones de kilos. Sin renunciar a sus ventas en el mercado de la gran distribución de alimentación que suponen un 20% de su facturación, el grupo se ha centrado estratégicamente en el canal del consumo fuera del hogar, donde sobrepasa ya los siete mil pùntos de venta, principalmente en el País Vasco y La Rioja (Café La Brasileña y Café La Tostadora), Cantabría, Cádiz y Castilla-León (Café Dromedario) y Madrid (Cafés Pozo).

Otros operadores importantes de la zona norte del país son Cafés Oquendo y Candelas en Galicia, y Gallego Areces y Toscaf en Galicia. Esta última empresa, de capital 100% asturiano, ha trabajado tradicionalmente en el área geográfica indicada, pero desde hace un tiempo ha iniciado su penetración en el arco levantino y Castilla-León, donde está registrando crecimientos más o menos notables de su cuota de mercado. Actualmente la empresa, procesa cerca de siete millones de kilos de café, entre marcas blancas y la marca Toscaf.

En cuanto a Andalucía, destacar el claro dominio en el mercado de las multinacionales, a través tanto de marcas propias, Marcilla (Sara Lee), Saimaza (Kraft Foods), como de marcas adquiridas a tostadores locales, Cafés Santa Cristina (Nestlé). Otros operadores con cierta representatividad son cafés Catanambú y Castel. l