El alquiler de locales huye de las zonas ‘prime’

Una primera consecuencia de este aumento de la demanda, ha sido el incremento generalizado del precio de alquiler en todos los ejes de Madrid y Barcelona. Influenciada esta subida por el hecho de que se ha reducido considerablemente la posibilidad de instalarse en las mejores calles, aunque, para paliar esta situación, los locales se trasladan a, en principio, zonas menos exclusivas de ambas ciudades. En cualquier caso, lo que sí parece claro es que se ha producido una mayor diversificación de actividad y crecimiento generalizado de la representatividad del sector de hostelería respecto al total, a pesar de que todavía es superada por el sector de la moda y los complementos. También se pone de manifiesto que los alquileres en Madrid son más elevados que los precios de los de la Ciudad Condal.

Es en la capital donde la hostelería se ha configurado como el demandante más activo de locales comerciales, sobre todo en las zonas de Bravo Murillo y Paseo de la Habana, donde los precios de los alquileres se mantienen relativamente bajos. Por el contrario, en Barcelona, el sector de la moda y los complementos todavía se muestra más activo que el hostelero; la hostelería en la Ciudad Condal demanda un 17% de los locales comerciales, pero los precios de los mismos son más homogéneos que los de Madrid.

Según indica un segundo estudio, el elaborado por la consultora Jones Lang Lasalle, todavía en lo que respecta a las actividades, la moda copa más del 60% de la demanda de locales en una u otra ciudad, aunque seguido de un alto porcentaje de restauración, al que están colaborando, con su expansión, las principales cadenas y franquicias.

En Madrid, estableciemientos mayores
Entre las dos ciudades también existen diferencias en cuanto al formato de establecimiento más requerido. Los más demandados continúan siendo los locales de menos de cuatrocientos metros cuadrados –pero aún así, son mayores que los que se piden en Barcelona- aunque los de mayor tamaño empiezan a ganar terreno, gracias a la reconversión de algunos céntricos cines, aunque estos se destinan al sector de la moda y, casi siempre, quedan en manos de operadores internacionales. Una tendencia que se mantendrá de cara al futuro. l
A.I.G.