El botellero cambia de imagen

El whisky J&B, de Diageo, ha optado por rediseñar su botella. Aunque esta continuará con su tradicional color verde, que recuerda los orígenes vinateros de su creador Giacomo Justerini, el envase estiliza sus líneas, con ángulos más marcados en los hombros y con nuevos grabados en el vidrio apreciables al tacto.

El españolísimo whisky DYC, actualmente propiedad de Beam Global, es de las marcas que han optado por readaptar su etiqueta a los nuevos tiempos en las botellas de cinco y ocho años. Sólo dos elementos han tenido la consideración de inamovibles por la empresa: la característica banda dorada con letras en negro y la gama de color amarillo de la etiqueta. Los cambios más destacados se han producido en la banda dorada del logotipo, que ahora se ha cerrado por sus laterales e incorpora una tipografía más contundente, y en la evolución del color amarillo de la antigua etiqueta hacia el tono tostado, más acorde con la idea de envejecimiento y cuidado del producto.

Un cambio más radical es el de Ballantine's, de Pernod Ricard, aunque también en este caso se trata de una ampliación de gama. El whisky de doce años de esta marca será embotellado a partir de ahora en una llamativa botella azul, que no pasará desapercibida en la noche, ya que su etiqueta se ilumina en la oscuridad.

En el caso de la ginebra Beefeater, de Pernod Ricard, más que de un cambio de etiqueta se puede hablar de una “ampliación de gama”. Junto a las botellas con el tradicional soldado inglés del cuerpo de beefeaters (guardianes de la Torre de Londres), siempre hombres, se lanzarán otras en cuya etiqueta el beefeater es una mujer, coincidiendo con el Día de la Mujer (8 de marzo). La iniciativa coincide también con la reciente incorporación de la primera mujer a este especial cuerpo del ejército inglés. l
Juan Carlos PRADO

El Mulhacén en botella
El agua Lanjarón, del grupo Danone, estrena también envase en 2008. El diseño de la nueva botella responde a que su base invertida simula el pico Mulhacén de Sierra Nevada, y recuerda el lugar de origen de esta agua. La botella, en un único formato de 40 cl. que rompe con los tradicionales 33 cl., 50 cl. y un litro, se podrá ver en restaurantes de prestigio, buscando así consolidar su presencia en las cartas de aguas más exclusivas, y en tiendas gourmet. Destaca también un cambio de color en el tapón respecto al rojo y blanco de los otros formatos de la marca, de venta en gran distribución y canal Horeca. Si bien, al igual que otros formatos de la marca, el tapón incorpora además la tecnología de termosellado, lo que le permite conservar su calidad y su sabor de siempre. Los colores de la etiqueta han sido elegidos para que combinen con los del tapón. l

Coca Cola vuelve a los orígenes
Desde que introdujera las ondas, los colores amarillo, blanco, plata y las burbujas en los envases de sus productos en 2003, Coca Cola no había tocado al diseño de su grafismo. En el nuevo diseño, que pretende ser una vuelta a la simplicidad, se mantiene el color rojo característico de la marca, conservando su grafismo mundialmente conocido, eliminando las ondas de color amarillo y plata, y las burbujas que acompañaban al diseño anterior. El nuevo packaging quiere inspirar la sencillez, autenticidad y originalidad, característicos de la marca. El cambio en los grafismos comenzará a efectuare a partir del mes de enero, pero no se verá en el mercado hasta comienzos de esta primavera. El nuevo packaging se incluirá en los principales formatos que actualmente se comercializan en el mercado español como son el PET, lata, y en los envases de vidrio retornable y no retornable. l