El capital riesgo abandona La Tagliatella

La compañía desea desligarse de su porcentaje en un grupo que engloba a La Tagliatella y algunos locales de Kentucky Fried Chicken, en un proceso bastante habitual dentro de este tipo de socios financieros.

Corpfin Capital ha iniciado el proceso de venta de Restauravia Food, cabecera desde la que gestiona la marca italiana La Tagliatella y algunos restaurantes de comida rápida KFC, poco más de tres años después de que decidiera adquirir dicho grupo. Se trata de una actuación habitual dentro de lo que a este tipo de firmas se refiere, ya que éstas suelen permanecer como socios accionistas de una empresa precisamente ese periodo de tiempo: entre tres y cinco años. La gestora de capital riesgo ha encargado a la empresa Socios Financieros la coordinación del proceso de venta y, de momento, ésta compañía trabaja en la elaboración del memorando que recibirán los inversores invitados al proceso. En este grupo reducido figuran el Grupo Zena, la marca de restauración de Agrolimen (Eat & Out) y la cadena VIPS (Ginos), trío al que, según las informaciones aparecidas, podría incorporarse algún grupo británico interesado en posicionarse en el mercado español o en consolidar su tamaño.

Financiación estable
Con su salida del grupo, Corpfin Capital priva a La Tagliatella, una vez que dicha empresa es rentable, de un socio que entró en su capital con la misión de dotarla de financiación estable. Así actúa el capital riesgo: se encarga de proveer de recursos a medio y largo plazo, generalmente de forma minoritaria, a pymes en proceso de arranque o de crecimiento, sin vocación de permanencia ilimitada en su accionariado: lo abandona, normalmente antes de los cinco años. Además, el inversor suele incorporar un valor añadido a la empresa financiada, aportando credibilidad frente terceros y ofreciendo su experiencia ante situaciones difíciles. Dentro de las empresas de capital riesgo puede encontrarse no obstante varios tipos de actores: capital riesgo que apuesta por la gestión propia, una sociedad anónima que invierte sus propios recursos en una cartera formada por participaciones minoritarias en pymes innovadoras, aportando un valor añadido en forma de apoyo gerencial. Suele tener duración ilimitada. Los accionistas suelen ser empresas, entidades financieras, entidades públicas o particulares y el equipo directivo es asalariado, siendo escasa o nula su participación accionarial; capital que opta por la gestión delegada, puede adoptar cualquier forma social. La constituyen un grupo de especialistas con experiencia y prestigio en esta actividad financiera. Su labor consiste en la creación, promoción y gestión de fondos. Estos fondos pueden adoptar distintas formas de duración limitada. Los aportantes de recursos pueden ser inversores institucionales. El equipo directivo de la gestora tiene vinculada en gran medida su remuneración con el éxito o fracaso en la gestión de la cartera; fondos de vida limitada, que constituyen el vehículo más frecuente en este sector. Los recursos se captan mediante colocaciones privadas entre inversores institucionales, entidades financieras, inversores públicos, empresas y particulares. Los fondistas asumen compromisos máximos de inversión (commitments), pero el desembolso suele producirse a medida que se realizan las inversiones. Tienen una vida limitada en el tiempo, que oscila entre ocho y doce años; o fondo de fondos. Se trata de una figura a través de la cual los inversores delegan la inversión en varios fondos en una sociedad gestora especializada.