El Cenador de Amós celebra sus quince años de apertura

Hace tres lustros que el navarro Jesús Sánchez, haciendo honor a su abuelo Amós (quien no pudo cumplir su sueño de crear una fonda), abrió las puertas de una hermosa casa palacio del siglo XVIII, catalogada como bien de interés local, donde empezó a deleitar a vecinos y foráneos con una cocina de autor, artesana, pensada y trabajada con esmero: El Cenador de Amós. Dos años después de su apertura, la prestigiosa Guía Michelin le otorgó una de sus preciadas estrellas, que después de trece años conserva como el primer día.

La cocina del cenador es fruto de una pasión autodidacta, ya que no hubo antecedentes familiares que instruyesen a Jesús Sánchez en el arte de la cocina; es el resultado de mucho trabajo, vocación y experimentación de la mano de maestros cocineros de España y Francia; además, mantiene intacto el espíritu de su abuelo corriendo por sus venas. Esta cocina encuentra su pareja perfecta en una selecta bodega con más de trescientas referencias, nacionales e internacionales, que cuida y mima la sumiller Teresa Fernández. De la dirección de sala del Cenador de Amós se ocupa Marian Martínez, mujer de Jesús, su compañera y cómplice en esta aventura desde el primer día.

El restaurante se caracteriza por un ambiente de acogedora elegancia, donde se alternan la luz natural del día y la tenue de las lámparas y velas, por la noche, luz, la piedra, madera… Dispone de una terraza al aire libre y un amplio jardín, que en breve acogerá una gran carpa para actos sociales. El Cenador de Amós tiene capacidad para setenta comensales en el restaurante a la carta y un salón para eventos que puede acoger hasta 240 personas. l RN