El consumo de bebidas espirituosas cae un 4,6% en la hostelería española

De su último informe se extrae que desde que empezó la crisis en 2008, las ventas del sector han caído hasta un 40%. Por categorías, la FEBE indica que las tendencias de decrecimiento más acentuadas en la hostelería se han producido en el ron (11,8% menos), el brandy (11,1% menos) y el whisky (-10,3%). Asimismo, revela que sólo la ginebra ha mejorado su marca de 2011 al registrar un aumento de su consumo del 1,7% en el último año en la restauración española.

La patronal de las bebidas espirituosas también ha destacado que pese a la atonía del consumo nacional, el sector ha cerrado mejor de lo esperado gracias al tirón de las exportaciones que han mejorado la balanza comercial. Las ventas fuera de España de las bebidas espirituosas aumentaron a lo largo de 2012 un 15,5% con respecto a los datos del año anterior.

Pese a esta buena noticia, Bosco Torremocha, director ejecutivo de FEBE, ha lamentado la “discriminación” a la que, a su juicio, se somete a las bebidas espirituosas en España en lo que impuestos se refiere. Una imposición que, según sus datos, tampoco beneficia al Estado dado que recauda menos que antes.

Las cifras de la patronal indican que en 2012 España recaudó 744 millones de euros en materia de impuestos especiales aplicables a las bebidas espirituosas, lo que supone 28 millones de euros menos que en 2011, es decir, un 3,5% menos que un año antes.

Ante estos porcentajes, la FEBE destaca que la recaudación del sector se sitúa ya por debajo de los niveles del año 2000, cuando llegaba a los 755 millones de euros. Y eso que la tasa impositiva era mucho menor. El motivo de esta menor recaudación es, según Torremocha, la existencia de “un sistema caduco y agotado”. Teniendo en cuenta el IVA, el sector de las bebidas espirituosas aportó al Estado 1.300 millones de euros en todo el año 2012.

Asimismo, la Federación señala que España es junto con el Reino Unido y Francia el Estado miembro de la Unión Europea en el que se concentran el mayor número de empleos directos generados por esta industria en el conjunto de la Unión Europea. De hecho, el sector genera en nuestro país cerca de 330.000 empleos directos e indirectos, siendo la mayor parte de ellos correspondientes a la hostelería.