El filón de las comunidades virtuales

La tecnología brinda nuevas posibilidades de negocio. A través de un ordenador, el público actual hace nuevos amigos, relaciones sociales, consume y, desde luego, también visita restaurantes. Las comunidades virtuales se consolidan como un nuevo área de negocio, todavía poco explorado.

Burger King es uno de los ejemplos, quizá el más destacado, de las cadenas de restauración que han decidido adentrarse en los negocios virtuales. Así, la enseña cuenta con un local virtual dentro de Habbo Hotels, que tal y como reflejaban los últimos datos cerrados, había recibido más de dos millones de visitas. Todo un hito si se tiene en cuenta que se habla de un local que no existe como tal y que, aún así, atrae clientes como si se tratara de un restaurante a pie de calle o en un centro comercial. McDonald’s por su parte, puesta por la zona de juegos dentro de su web corporativa americana y también, aunque en menor medida, dentro de la española ¿Por qué?
Tal y como explican desde Habbo, la comunidad elegida por la citada Burger King, este tipo de entornos trae consigo tres clases de beneficios para las compañías que apuestan por ellos.

Por una parte, las marcas buscan llegar a su público objetivo, y a través de estos sitios lo consiguen de forma rápida y directa. Se trata de puntos encuentro únicos para adolescentes que permite acceder a los jóvenes de forma efectiva.

Por otro lado, en comunidades como Habbo las oportunidades de negocio o promoción van desde la inserción de una valla publicitaria hasta la personalización de una sala, pasando por la creación de un juego con contenido e imagen diseñados para la marca en cuestión. Por ejemplo, explica Epifanía Pascual, country manager de Habbo, “el impacto que puede tener la presencia de una marca en Habbo, es de un mínimo de 150.000 visitas en una sala pública, donde se ve la publicidad de la marca en una valla integrada y de esos visitantes, aproximadamente un 15 o 20% pincha en la publicidad y se dirige a la sección del anunciante”.

Beneficios para el fast food
Además de los beneficios en cuestión de imagen que conlleva la pertenencia a una u otra comunidad. Hacerlo, para una firma de comida rápida también tiene una serie de ventajas sociológicas. “Eso es, sin duda, una de las herramientas más valoradas por el sector, afirma Epifanía Pascual. Los más de 19 millones de usuarios que componen la comunidad latina de Habbo Hotel, la convierten en la plataforma ideal para analizar los hábitos de consumo y/o gustos de los adolescentes. Pescanova, por ejemplo, realizó un estudio que, con una muestra de 891 usuarios, le permitió conocer de cerca el consumo de pescado que realizan los adolescentes y su opinión sobre los diferentes productos de la marca”.

En conclusión, el beneficio principal es la integración de las campañas y de las marcas de los anunciantes dentro de la comunidad. La publicidad que llega, no se ve nunca como algo intrusivo o agresivo, sino que para el miembro de la comunidad es una razón más para divertirse, jugar y participar. De esta manera, se consigue una relación muy intensa con la marca, y con los valores que pretende comunicar, que perduran más allá del fin de la campaña. Las acciones en Habbo son recordadas por los usuarios durante largo tiempo. l

Sacarle provecho a la web

El ejemplo de Burger King es el de una firma que apuesta por una comunidad virtual externa para fidelizar a sus clientes o aumentar sus ventas. Pero eso también puede lograrse desde dentro. Las grandes empresas primero y las pymes en la actualidad usan esta herramienta creando comunidades propias como el conocido “movimiento Coca-Cola”, o la sección de “a divertirse” de McDonald’s España, en la que, entre otras cosas, le plantea al usuario el reto de preparar el clásico Big Mac en menos de treinta segundos. Esa es una de las claves para montar una buena comunidad: juegos on line, para que el usuario se divierta y se le fidelice. Pero ¿Cómo sacarle el mejor partido a dicha herramienta?
Que más del 25% de los usuarior repirtan la visita a tu red virtual es que ésta funciona, según dicen los expertos. Para ello, nada mejor que realizar encuestas o sondeos entre los mismos, para recabar sus opiniones sobre si los contenidos de la web se adecúan a sus necesidades o a las cosas que les divierten. Además, éstas páginas deben brindar a sus usuarios la posibilidad de accder a ciertas ofertas y todos los que la visiten han de pasar a engrosar las filas de una base de datos mediante la que la empresa pueda conocer al usuario que la visita. Así no sólo se dispone de una gran fuente de información, sino de un auténtico banco de pruebas de cara al lanzamiento de nuevos productos.