El formato chalé se hace fuerte en la restauración comercial de España

Si al inicio de la crisis sólo McDonald’s, primero, y Burger King, después, apostaron por sacar sus restaurantes de los centros comerciales o de los locales a pie de calle, a día de hoy, son ya muchas compañías de este sector las que cuentan con establecimientos con formato chalé. Un formato por el que todo apunta a que incluso seguirán abogando en sus inmediatos y futuros planes de expansión.

Un ejemplo de esa estrategia es KFC. La cadena especializada en productos de pollo, que abrió su primer restaurante en formato chalé en junio de 2012, cuenta a día de hoy, menos de un año y medio después, con ocho establecimientos de este tipo, después de haber inaugurado el pasado 29 de octubre uno más en La Gavia (Madrid).

Un restaurante que se suma a los que la enseña ya tiene en formato chalé en Alcalá de Henares, Móstoles, San Sebastián de Los Reyes, Parquesur (Leganés) –todos ellos en la Comunidad de Madrid-, Murcia, Valencia y Jerez de la Frontera.

“El formato chalé ocupa un lugar fundamental en el desarrollo de la compañía, ya que encaja a la perfección con nuestro concepto de marca: cuando un cliente entra en uno de nuestros chalés, entiende que KFC es una marca auténtica, generosa y familiar gracias a sus diversos espacios de consumo”, ha explicado Manuel Zamudio, director de KFC España a Restauración News.

Con una estrategia de crecimiento que tiene por objetivo duplicar el número de restaurantes cada cinco años, lo que supondrá que en 2017 la cadena tendrá, si sus planes se cumplen, más de 100 locales operativos, Zamudio puntualiza que el formato chalé “permite responder a las necesidades actuales de nuestros clientes: comer rápido, en un espacio perfectamente adecuado a su necesidad del momento, ya sea en familia, con amigos, solo, con prisa, con más tiempo…, divirtiéndose, con zona de juegos infantil, para cumpleaños, con wifi gratis, y con una decoración moderna y agradable”.

Ventajas a las que el directivo añade, en declaraciones a esta publicación, la del servicio de coche. Un servicio adicional que si bien demanda cada vez más el consumidor español también contribuye a aumentar las ventas, por la diversificación de canales, de las enseñas que apuestan por él.

Máxima visibilidad
Para Manuel Zamudio las bondades del formato chalé también residen en su tamaño y flexibilidad en su construcción. “El tamaño de los chalets y la flexibilidad en su construcción es también una gran ventaja ya que nuestras cocinas requieren un espacio grande al tener integrado todo el proceso de elaboración del producto en el restaurante”, explica.

Analizadas esas ventajas, Zamudio se muestra categórico al afirmar que “a nivel de negocio, el formato chalé es muy ventajoso, ya que ubicado en zonas de alto tráfico, nos permite una visibilidad máxima y es la mejor publicidad para la marca”. De ahí que el directivo asegure que, después de haber abierto ocho restaurantes en este formato en un plazo de 14 meses, en KFC lo tengan claro: “vamos a seguir apostando por este modelo en el futuro”, concluye.

Precisamente la visibilidad que estos formatos dan a las enseñas es una de las razones que también defiende Eat Out Group a la hora de explicar por qué el chalé es una de sus apuestas actuales.

“La empresa ha puesto en marcha un ambicioso programa de inversiones con el objetivo de potenciar sus principales marcas – Pans & Company, Ribs y Dehesa- y hacerlas más competitivas en el actual contexto económico. El plan contempla un refuerzo de su estrategia, consistente en la apuesta por restaurantes de gran formato ubicados en zonas con elevado tráfico de público”, señalaba la compañía hace algunos meses.

Experiencia de consumo
Establecimientos que, por sus características y dimensiones, Eat Out considera “idóneos para la introducción de elementos de innovación comercial y construcción de marca”, ya que favorecen la generación de experiencias al cliente, una de las grandes tendencias del consumo en la actualidad.

Así, basándose en este concepto, Eat Out ha abierto en el primer trimestre de 2013 un total de siete restaurantes y, paralelamente, ha remodelado otros 14 de la marca Pans y cuatro de Ribs con el objetivo de que respondan también al nuevo modelo comercial.

Además de las enseñas anteriores, otras ya comienzan a focalizar en este tipo de establecimientos que van en la línea de las exigencias del cliente para que pueda consumir al tiempo que vive una experiencia, y hace que los restaurantes en sí se conviertan en un destino buscado y no al que se llega por casualidad dentro de un complejo comercial o a pie de calle.

De ahí que La Mafia se Sienta a la Mesa ya se haya puesto también manos a la obra con este concepto que encaja tanto en parcelas libres de núcleos urbanos, como el de Burger King en la madrileña calle de Condesa de Venadito, o en zonas de mayor amplitud. JGema Boiza