“El hostelero español exige calidad”

Jesús Mora, presidente de la entidad y del salón analiza el sector, reflexiona sobra la relación entre fabricantes y profesionales de la hostelería y desvela algunas de las líneas maestras de la presente edición de Hostelco, que se celebrará en Barcelona, del 21 al 25 de octubre, próximo.

Felac es una asociación ejemplar en cuanto a gestión de promoción comercial ferial en España y en el extranjero mediante el Icex ¿Cómo han conseguido esa independencia en un momento de globalización?
Felac representa a la práctica totalidad de fabricantes españolas de maquinaria para hostelería, colectividades e industrias afines. Los pocos que faltaban ya son socios. Somos 141 empresas con más de 1.412 millones de euros de facturación en total. Todo esto nos otorga un peso muy importante a todos los niveles y nos facilita nuestra independencia.
¿Qué sector de los que integran Felac se muestra más dinámico en cuanto a crecimiento e innovación?
En general todos están evolucionando muy favorablemente. El sector hostelero en España funciona y esto tiene su consecuencia directa sobre los fabricantes. La innovación en estos momentos no se centra tanto en el desarrollo de nuevos equipos sino en la instalación y diseño de los mismos. Las cocinas a la vista es un buen ejemplo de ello y de como muchos aparatos han tenido que adaptar su diseño para ser “expuestos” al público. En cambio la tecnología utilizada por estos mismos aparatos es muy similar a la de los últimos años.

Es complicado conocer las tendencias en el mercado español, ¿cómo lo hacen?
Retaurantes, bares, hoteles y colectividades son nuestros clientes. Los fabricantes intentamos adaptar nuestros productos a las necesidades de los establecimientos hosteleros. Por ejemplo, si el restaurador ha pedido un plato grande y cuadrado para presentar sus platos, la obligación del fabricante ha consistido en ingeniárselas para hacer un lavaplatos compatible con este tipo de formatos y medidas que no tenían nada que ver con las vajillas utilizadas hasta entonces.
¿Todos los ámbitos del equipamiento para hosteleria están cubiertos por los fabricantes españoles?
En líneas generales diría que sí. Quizás nos faltaría algún tipo de horno. La cocina al vacío y la regeneración son también campos con unas expectativas de crecimiento importantes. Las tendencias culinarias en restauración van en esta dirección y los establecimientos reclaman cada vez más equipos que satisfagan este tipo de necesidades.

Entre hosteleros y fabricantes de productos de consumo se están logrando alianzas estratégicas para que “los zapateros se dediquen a sus zapatos”. En equipamientos empiezan a verse “máquinas del TBO” diseñadas por chefs, a veces ignorando si cumplen con las más mínimas normas de seguridad y eficacia ¿no sería bueno que hubiera más diálogo entre equipadores y equipados, en vista al desarrollo de que se construya lo que se demanda?
Toda maquinaria que se fabrica debe cumplir con su normativa correspondiente, con lo cual es obligatorio que reúna unos requisitos de seguridad determinados. Y, también en la medida de lo posible, debe adaptarse a las necesidades del usuario. El contacto entre cocinero y fabricante, existe. A raíz del auge de la alta cocina muchos chefs nos indican qué tipo de utensilios necesitan para poner en práctica sus técnicas y también son ellos los que incluso llegan a diseñar cómo quieren la cocina.

Normativas
Parece ser que las nuevas directivas europeas van a traer una lluvia de dossiers sobre los fabricantes de materiales de hostelería ¿Cómo los van a digerir?
Desde Europa se dictan muchas normas, el problema es que luego todos las cumplas por igual. Todavía hoy es relativamente sencillo encontrarse con aparatos de hostelería extranjeros que se venden en nuestro país sin instrucciones en español.

Desde Felac intentamos, en la medida de lo posible, facilitar el terreno a nuestras empresas. Por ejemplo, en estos momentos a través de AFMA estamos negociando con la European Recycling Platform (ERP), unas condiciones económicas favorables para nuestros asociados en relación a los requerimientos exigidos por la directiva europea sobre Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE), según la cual, el productor de aparatos eléctricos y electrónicos (AEE) está obligado, desde el 13 de agosto de 2005, a hacerse cargo de los costes de la gestión de residuos de los AEE cuando estos se convierten en residuos.

En Bruselas, tras Orgalime ha nacido Efcem y sus directivos se muestran sorprendidos de que España aún no se haya incorporado. ¿No es su asociación para lobby en Europa?
La Asociación Nacional de Fabricantes de Grandes Cocinas (Afaco) había pertenecido a Efcem cuando estaba integrada por el doble de países que a fecha de hoy. De momento, Felac no se ha planteado su entrada en esta entidad pero si vemos que supone beneficios para nuestros asociados lo estudiaremos. l