El nuevo equipo directivo explica su estrategia

Tras unos años de crecimiento algo desordenado, en los que Cafestore pasó de gestionar cinco áreas de servicio en 2000 a 27 en 2007, la compañía fichó el año pasado a un nuevo equipo directivo, liderado por Hernando Martín, con el objetivo de fijar los cimientos de un crecimiento sólido. Los asistentes al desayuno convocado por RESTAURACIÓN NEWS conocieron de primera mano cuál será la estrategia del nuevo equipo.

Cafestore cerró el ejercicio con una nada despreciable facturación de 20 millones de euros y el primer objetivo de Hernando Martín es situar a la compañía en la senda de los beneficios. Para conseguirlo, Martín se plantea tres grandes líneas de acción. En primer lugar, ordenar y estabilizar las áreas funcionales dentro de la empresa, dentro las cuáles tendrá especial relevancia la Dirección de Compras, asumida por Arancha del Álamo.

En segundo lugar, Cafestore diversificará sus fuentes de ingresos desde el ya maduro mercado de la restauración en ruta a la restauración en hospitales y a los servicios de multitienda. El tercer pilar de ese puente hacia la rentabilidad será el control de costes, un reto para el Cafestore se apoyará en herramientas que posibiliten una gestión transparente.

Orientados al viajero
El posicionamiento de la compañía en un plazo de tres años será el de una empresa dirigida al viajero que operará en diferentes concesiones administrativas de autopistas, autovías o estaciones. El nuevo equipo directivo se plantea operar en ese tipo de servicios a través de seis marcas, tres de las cuáles corresponderán a cafeterías y otras tantas a tiendas.

Hernando tampoco excluyó la posibilidad de que Cafestore se convierta en algunos emplazamientos concretos en franquiciado de alguna cadena de restauración; de hecho, aseguró que ya existen conversaciones en tal sentido con una conocida compañía cervecera que explota sus propias redes de franquicias.

Aparte de la diversificación hacia las multitiendas en las áreas de servicio tanto urbanas como en carreteras, Cafestore ha inaugurado recientemente una línea de negocio en la restauración hospitalaria dirigida al público, no al paciente, que ya funciona en el nuevo hospital de Coslada, muy pronto lo hará en el de Parla y, previsiblemente, en el nuevo Puerta de Hierro de Majadahonda, todos ellos en Madrid.

Hernando adelantó que las grandes instalaciones de transporte urbano, como los gigantescos intercambiadores, serán también campo abonado para Cafestore; de hecho, la compañía ya tiene cafeterías en la Plaza Elíptica y en el intercambiador de Moncloa. Asimismo, Cafestore competirá por licitaciones de aeropuerto de AENA.

Dentro de todo este ambicioso plan, Martín también contempla la desinversión en tres áreas de servicio, con lo que al final de 2008, Cafestore operará en 24 puntos de las geografía española. Ello no afectará al hecho de que su objetivo de ingresos apunte a los 26 millones de euros, es decir, un 30% más que el pasado año.

El primer ejecutivo de la compañía se refirió también al capítulo de la filosofía empresarial. Cuatro serán, según Martín, los pilares que sustentarán el negocio de la compañía: servicio próximo y ágil; oferta variada y saludable que haga sentir al cliente como en casa; higiene y exquisito cuidado del entorno en cuanto a limpieza, calidez y comodidad.

Si el plan estratégico diseñado por el nuevo equipo directivo no sufre contratiempos, en 2011 la facturación del grupo superará los 45 millones de euros y sólo el 65% procederá del negocio restaurador.

Nueva política de proveedores
La responsable de Compras de Cafestore, Arancha del Álamo, explicó a los asistentes al desayuno de RESTAURACIÓN NEWS las líneas maestras de la nueva operativa en este terreno. Del Álamo pretende potenciar el papel de la cocina central, hasta que sus elaboraciones representen en torno al 40% de los platos que se sirvan en sus locales, al tiempo que reducirá la oferta de platos desde los 400 actuales a unos 134.

La responsable de Compras recurrirá con profusión a las quintas gamas, para lograr el mantenimiento de una oferta estándar en todos sus establecimientos y porque son productos que permiten una gran transparencia en costes. En este empeño por la quinta gama, Del Álamo está contando con la complicidad de los cocineros de los locales, quienes lejos de sentirse constreñidos por tener que utilizar este tipo de productos, comienzan a sentirse muy cómodos con los ahorros de tiempo y facilidad de manipulación que proporcionan.

Del Álamo explicó su interés por caminar hacia un modelo basado más en proveedores nacionales que en locales, asegurándose así tanto la homogeneidad del producto en toda la red como la estabilidad de los acuerdos. Por otra parte, de este modo logrará otro de sus grandes objetivos, que pasa por concentrar mucho volumen con pocas referencias, ganando un apreciable poder de compra y negociación. En cualquier caso, la responsable de Compras advirtió que su intención es disponer de al menos tres ofertas antes de decidirse por un proveedor. l
Juan Carlos Prado