“El principal competidor de Vitalista es el tupperware”

La nuestra es una cocina casera, gourmet, sana, fresca y variada”, explica a Restauración News Alessandro Lambertini, quién dice alto y claro que “a todos los que venden pastillas o batidos para adelgazar los metería presos”. ¿Por qué? Porque el problema de esas dietas es, según este directivo, “su efecto rebote”. Un efecto que –advierte- puede traer consigo hasta problemas cardiovasculares.

“Vivimos en una sociedad donde la inmediatez nos está pudiendo. Queremos todo ya y eso no puede ser. Creo que Vitalista es la solución para toda la gente que quiere cuidarse y no le gusta o no tiene tiempo de cocinar”, sentencia.

Y es que una de las misiones de Vitalista es precisamente ésa: cocinar para aquéllos que no lo hacen por la razón que sea pero que buscan cuidarse vía la alimentación y contactan con esta compañía para que les lleve un menú a casa o a su lugar de trabajo. A día de hoy, Vitalista ya supera el millar de menús repartidos diariamente. Menús que llegan tanto a casas particulares como a trabajadores de empresas como Telefónica, BBVA, ONO y Orange.

Con un servicio que actualmente presta en la zona comprendida en el interior de la M40 de Madrid, Lambertini, defensor del lema “eres lo que comes” y de la máxima de que “se puede vivir más y mejor a través de la comida”, asegura a esta publicación que en Vitalista “estamos estudiando cuáles son las posibilidades de expandir nuestro negocio y viendo dónde y cómo podemos crecer”.

El Tupper como competidor
Un planteamiento que les llevó incluso a pensar en abrir tiendas físicas. Algo que, asegura, no van a hacer. “Hemos pensado en abrir tiendas físicas y en implantarnos en lugares como estaciones, aeropuertos… pero no lo vamos a hacer porque nos saldríamos de nuestro negocio”, sostiene, al tiempo que asegura que “en España no hay nadie que haga lo que hacemos nosotros y nuestro principal competidor es el tupperware”.

Preguntado por si hay sitio para nuevos players en el mercado, Lambertini parece tenerlo claro. “Al ser los primeros en apostar por este modelo de negocio, también hemos sido los que hemos entrado en empresas potentes”, sostiene.

Un modelo de negocio que cuenta con tres productos bien diferenciados: Vitalista 8 horas; Vitalista 24 horas; y desde escasas semanas Vitalista & Fit. Productos que los usuarios pueden abonar con tarjeta, ticket restaurante o en metálico, que pueden incluir los servicios de un nutricionista e incluso de un preparador físico, y cuyo coste varía en función del producto en sí.

Con Vitalista 8 horas la compañía envía alimentos para la hora del almuerzo, la comida y la merienda al usuario. Alimentos que el propio usuario ha podido elegir previamente (con un día de antelación) vía Internet o dejar esa elección al criterio de la compañía para que ella decida por ellos. Así, cuando un usuario usa el servicio de Vitalista un mínimo de tres veces durante dos semanas, a un precio de 10,75 euros, tiene derecho a acudir a un nutricionista una vez cada quince días.

Por su parte, el producto Vitalista 24 horas, orientado a la pérdida de peso, incluye todas las comidas del día: desayuno, almuerzo, comida, merienda, cena y un snack para antes de irse a dormir. En este caso, el usuario ha de pedirlo seis veces a la semana, de lunes a sábado, a un precio de 17,95 euros cada día. El programa incluye una visita semanal a domicilio o en la oficina de un nutricionista que hará una valoración de la evolución del programa.

Y para aquellos usuarios que han querido combinar alimentación equilibrada con ejercicio físico, Vitalista ha creado Vitalista & Fit, en el que está incluido el acompañamiento de un preparador físico para hacer deporte una vez a la semana, el seguimiento de un nutricionista (una o dos veces a la quincena en función de si el usuario escoge el modelo de 8 o de 24 horas) y cuyo coste oscila entre los 95 euros por semana (75 euros si se hace en pareja) a los 149 euros (129 si se hace en pareja).

Servicios con los que Vitalista, en sus seis años de existencia, ya ha creado una treintena de puestos de trabajo. JGema Boiza