El ticket medio de los inmigrantes en fast foods supera al de bares, cafeterías y tabernas

Cada vez que un inmigrante entra en un establecimiento de cocina rápida desembolsa de media 11,5 euros si es un día laborable, y 17,2 euros si el consumo se produce el fin de semana. El ticket se sitúa por delante del de bares y cafeterías; así como del de tabernas y bodegas. En total, un 31% de este segmento de población es cliente de los establecimientos de comida rápida. Sus favoritos, los gigantes de la hamburguesa.

Bares y cafeterías registran 6,5 euros por visita y 11,9 en fines de semana, y las tabernas se acercan algo más a los restaurantes de servicio rápido con 9,1 y 16 euros de media respectivamente. Aventajan pues los locales de servicio rápido a los bares y cafeterías en gasto medio, pero no en popularidad, de acuerdo con el estudio de Nielsen con datos referidos a 2006 del que se han extraído estas conclusiones. Estos últimos son frecuentados por el 61% de los inmigrantes, frente al 31% de los fast food, y especialmente los días laborables a la hora del desayuno. De hecho, más de la mitad de los inmigrantes entran a desayunar en algún establecimiento hostelero. Las tabernas, sólo son mencionadas espontáneamente por los inmigrantes como lugar recurrente en un 5% de los casos.

Los fines de semana, los porcentajes están más equilibrados. Los restaurantes y fast food, ganan terreno y las ocasiones de consumo cambian. Entonces, las comidas y las reuniones con amigos y familiares se erigen como motivos de consumo principales.

Por lo que respecta a los tres lugares de procedencia de la inmigración más comunes, no hay diferencias demasiado llamativas en lo que respecta a locales más frecuentados, si bien los latinoamericanos visitan los fast food algo más que los magrebíes y europeos del Este. No hay mucha distancia tampoco en la media de euros que gasta cada uno de ellos cada vez que pisa un fast food. Sin embargo, si es significativa en el cómputo global, que incluye otro tipo de locales como restaurantes, discotecas, etc… En este caso, aquellos que proceden de América central y del sur parecen tener un bolsillo más holgado. Su gasto medio en días laborables es de 9,9 euros y en fines de semana, de 21,9 euros. Mientras, los europeos del este se sitúan en 9,3 y 20,6 euros respectivamente; y los magrabíes en 8,6 euros entre semana y 18,2 cuando salen a comer fuera de casa entre el viernes y el domingo. (ver RN nº 70)

Mejor cuanto más cerca
Eso dice un conocido anuncio de colonia y eso piensan los inmigrantes a la hora de elegir uno u otro establecimiento de comida rápida. En términos generales, la proximidad al domicilio es el factor que más pesa, seguido del tipo de comida y el precio, aunque si acotamos, resulta que para los europeos del este y los africanos la oferta gastronómica es un factor más determinante, más incluso que la cercanía del domicilio.

Los extranjeros, tanto en sus hogares como en hostelería, recurren en muchos casos a alimentos o recetas de sus países de origen. Sin embargo, la investigación de Nielsen pone de relieve la buena aceptación de la comida española. En 2006 un 71% de los encuestados (para esta pregunta se incluye también a los asiáticos) afirmaba que les gustaba mucho o bastante, mientras en 2004 este porcentaje era del 64%.

Los más conformes con nuestra gastronomía son los europeos del este (74%) y los latinoamericanos (72%). En el polo opuesto, los asiáticos (62%) y los magrebíes (68%).

Otro dato relevante es que de los clientes del fast food son muy pocos los que eligen este tipo de restauración día tras día. Un 38% acude dos o tres veces al mes; un 31%, una vez al mes o menos, y un 24% una o dos veces por semana.

Por marcas, McDonald’s y Burger King son las más visitadas, en este orden, por todos los colectivos inmigrantes. Las siguientes en aceptación, a gran distancia, son KFC, Telepizza y Bocatta.

Su importancia demográfica
En 2007 hubo 4.482.568 extranjeros empadronados en España, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). El grueso lo componen los habitantes procedentes de América central y del sur, con algo más de millón y medio de individuos, que ha crecido un 48,5% desde 2003. El segmento que más ha avanzado en este periodo (158,4%) ha sido la población de Europa del este que ya cuenta con 900.596 individuos, adelantando desde hace un par de años a los africanos, situados en 797.592 personas, un 52,6% más que cuatro años antes. (www.nielsen.es) l
Elia García