El vino como dueño y señor

Después de haber desempeñado respectivos puestos de sumilleres en locales de la hostelería española, los tres hacen realidad su sueño de ser ‘tenderos’, como les gusta denominarse, en un establecimiento donde el vino es el que manda y de donde la hostelería, su anterior sector, tiene mucho que beneficiarse.

Así, el trato en Latintorería, es directo y siempre amable. El cliente toca las botellas, lee las etiquetas, pregunta y dialoga con los propietarios que descubren sus amplísimos conocimientos el segmento del vino. La experiencia está ahí y se traslada no sólo al particular, sino al cliente del canal horeca:
“Distribuimos todos los vinos que tenemos en Latintorería al canal hostelero, asesoramos cartas y damos cursos de formación a esos clientes”, explica Flequi Berruti, uno de los artífices del proyecto.

Gran variedad de vinos
Esta vinoteca cuenta con más de 1.400 referencias, aproximadamente el 50% españolas y el 50% extranjeras. Entre estas últimas, tiene especial protagonismo la región de Borgoña, debilidad confesa de los propietarios, que se declaran muy borgoñones, así como el champagne, entre otros, André Clouet. En cuanto a los precios, éstos oscilan desde los 3,90 euros hasta los trescientos.

Pero lo que realmente diferencia a Latintorería es su apuesta por pequeñas bodegas y productores locales que se afanan en crear vinos únicos, series limitadas, algunos biodinámicos y otros, fruto de la recuperación de variedades autóctonas de uvas en peligro de extinción y con unas características sin igual. Son, sin duda, raras perlas que sólo se encuentran aquí. Destacan los vinos del enólogo leonés Raúl Pérez, por ejemplo ‘El Pecado’, o los de Telmo Rodríguez, como ‘Gago’ o ‘Altos de Lanzaga’. Pero hay más nombres realmente especiales y que hacen las delicias de los clientes más curiosos e inquietos. Son, tan sólo por citar algunos, ‘12 voltios’ de Bodegas 4 kilos Vinícola (Vinos de la Tierra Mallorca) o ‘Sotorrondero’ y ‘Piélago’ de Jiménez Landi (D.O. Méntrida). El mapa vitivinícola dibujado en esta nueva tienda incluye las ‘paradas clave’ y también esos ‘recorridos’ alternativos y fuera de ruta. Todos ellos al servicio del hostelero, que muchas veces no le saca el suficiente partido a este producto.
“El canal hostelero aprovecha el atractivo de los vinos, pero podría sacarles mas partido. En cuanto a la formación al respecto, algunos de sus profesionales sí están formados y otros intentan formarse. El hostelero debería intentar vender mas, a mejor precio y sobre todo recomendar siempre el vino más económico de la carta y entender que está claro que recomendar no significa que el cliente tenga que comprar”, dice Berruti.

De este modo, como último apunte, Flequi Berruti aporta una pista sobre los gustos de los españoles en cuanto a vinos: “Últimamente se decantan más por vinos sensuales, equilibrados y muy frutales”. JRN

Vertiente didáctica
En Latintorería, la programación de cursos y catas resulta interesante. Los lunes se reúnen profesionales que presentan y comparten nuevas referencias. Martes y viernes la actividad, denominada ‘A tu manera’, invita a que los clientes se den cita entre amigos, elijan los vinos más apetecibles y los disfruten de forma relajada. Pueden hacerlo solos o acompañados por uno de los propietarios de la tienda que les guiará a través de una didáctica cata. Esta opción incluye 10 € de descorche por persona. Los miércoles estarán dedicados a la iniciación en el mundo del vino y las catas. Los jueves se celebran catas para todo el público sobre regiones, armonías, e incluso, vinos de pueblo.