El yogur helado como alternativa al helado tradicional

Llaollao no es una heladería al uso, ya que la base de su producto está en el yogur. El primer establecimiento fue inaugurado el pasado verano en Denia (Valencia), pero el concepto ha pegado fuerte, más de lo que esperaban sus propios fundadores, que después de abrir otro local propio en Benidorm y su primera unidad franquiciada en Gandía, este verano llegan a Ibiza, Peñíscola, Valencia y a la céntrica calle Preciados de Madrid.

Animados por esta buena acogida, las expectativas son muy altas y antes de fin de año los responsables de la marca confían en abrir diez locales en toda la Península y así lo manifiesta Pedro Espinosa, socio fundador de Llaollao. “Nosotros no concebimos Llaollao con el objetivo de convertirla en franquicia sino como un concepto de calidad y con el convencimiento de que estábamos ante un proyecto con un gran potencial. Sin embargo, dada la buena marcha de las unidades propias y también en base a la aceptación del negocio, por parte del público pero también de numerosos emprendedores, decidimos apostar por esta fórmula de negocio como parte del desarrollo de nuestra expansión”.

Las ventajas del yogur
Espinosa se remonta a los cercanos orígenes de lo que ya es una cadena contando cómo dieron con la idea del yogur como base del negocio buscando un producto que fuese sabroso como el helado tradicional pero más sano, con menos grasa, azúcar y menos aditivos. Por otro lado, el producto es menos frío y por lo tanto, esperan los responsables, menos estacional. “Además, nuestros productos se elaboran en el preciso momento en que se sirven al cliente”, añade Espinosa, quien no obstante declina a contestar preguntas sobre el know how que transmiten a los asociados pues constituye “una de las principales claves de nuestro negocio”. El yogur con toppings de todo tipo (fruta fresca, frutos secos…) está indicado, según reza el dossier de presentación, para un arco de edad entre “0 y 130 años”. Como complemento a su producto estrella, Llaollao dispensa batidos, smoothies y granizados.

Otro de los pilares del concepto es la decoración de sus locales: entornos limpios, luminosos y cuyo aroma corporativo es el de la fruta que adorna estanterías y mostradores; pero sobre todo, el precio, ya que su ticket medio se queda en 2,50 euros. “Actualmente, nuestro concepto de negocio es tan novedoso que carecemos de competencia directa. Como competencia indirecta existen otras heladerías, cuyo ticket medio es muy superior al nuestro”.

El concepto no está pensado para consumir el producto en el propio establecimiento o al menos no fundamentalmente, ya que incluso a partir de veinte metros cuadrados se puede tener un local llaollao, lo cual hace inviable incluir mesas. Sin embargo, en superficies de a partir de 45 m2 sí es posible introducir mesas.