Elia Felices: “Después de 20 años de minimalismo vuelve el estilo cálido y confortable, el vintage”

Esta “interiorista escénica”, como le gusta autodefinirse continúa especializándose en espacios dedicados al comer y al beber, no en vano, ella sabe cuidar al detalle no sólo el acabado sino el objetivo. Y es que en sus proyectos no descuida el objetivo comercial, haciendo del interiorismo una inversión rentable y un valor añadido. “Tiempos de crisis también pueden ser tiempos de oportunidades, porque si un negocio no funciona como antes, hay que cambiarlo, buscar la fórmula para que la gente siga consumiendo, porque no olvidemos que estamos en un país de hostelería, donde se sale a tomar algo y a comer porque va en nuestro carácter; y ahí el diseño tiene mucho qué hacer, el interiorismo tiene que acompañar para que el negocio tenga una propia identidad y para que guste a su clientela”.

‘Adiós’ al minimalismo, ‘hola’ al vintage
Ahora, asegura Elia Felices, “después de 20 años de minimalismo vuelve el estilo vintage, lo confortable, todo aquello que hace sentir cómodo al cliente, con mezcla de mobiliario clásico y hogareño, con maderas, hierro y materiales cálidos; están de moda los festivales de la ornamentación”. Son estilos que ya arrasan en capitales como New York, Londres y París, y que ya han llegado a ciudades como Barcelona y Madrid. De hecho, la interiorista barcelonesa -de adopción, pues nació en Almería en 1973- remarca que, “en estos momentos, Madrid está marcando más la pauta en lo que se refiere a interiorismo que Barcelona, porque están abriendo cosas muy interesantes, sobre todo, con conceptos muy polivalentes, abiertos casi 24 horas, donde uno puede desayunar, comprar pan y pasta, comer al mediodía, merendar, cenar y tomarse una copa. Son negocios que se adaptan a las necesidades del nuevo cliente, donde hay mucha más rotación y donde el ticket medio puede no ser muy alto, como por ejemplo pasa también en las barras de tapas y en los locales que ofrecen desayunos, claramente de tendencia. De hecho, se están multiplicando las panaderías con estética muy cuidada donde se ofrecen desayunos y almuerzos en espacios acogedores”. En este tipo de locales, sigue la interiorista, “es donde nosotros podemos ofrecer un valor añadido y donde se está invirtiendo más, al ser negocios más dinámicos”.

Su sello particular
Desde 2004, esta interiorista no ha parado de trabajar en el ámbito de la restauración y el ocio nocturno. Elia Felices lleva en la sangre su pasión por las bellas artes, pues se crió en un entorno vinculado al mobiliario y a la pintura, un legado que no disimula en sus creaciones. “La teatralidad es algo que me sale de forma innata. Supongo que es la pasión que siento por lo que hago que la traslado a los espacios (…). Me gusta inspirarme en el arte contemporáneo y en la moda, porque creo que todas las disciplinas vamos a la par, pero en la moda, por ejemplo, todo es más dinámico y nos ofrece un abanico mucho más amplio de creatividad”, cuenta Elia Felices. Y precisamente unos abanicos son los elementos elegidos para su último proyecto, el mural decorativo de Mil Milagros, el nuevo local marbellí de Dani García. “Es uno de los proyectos de los que más orgullosa me siento porque he podido desarrollar toda mi expresividad creativa, de hecho, por eso me gusta tanto trabajar para la restauración, porque te permite ser más dinámica y creativa, y porque el interiorismo juega un papel decisivo dentro del negocio”, puntualiza Felices.

En Mil Milagros, Elia Felices ha recreado un escenario de abanicos tridimensionales homenajeando la mítica cerveza Victoria. “nos pidieron un concepto andaluz pero de vanguardia, a partir de ahí hicimos los abanicos con elementos culinarios que pretenden escenificar la esencia de Dani García, un chef andaluz pero vanguardista”. El proyecto, en el que trabajó algo más de cinco meses, no ha dejado indiferentes a público y expertos. De hecho, según la interiorista, le están llegando muchas propuestas de colaboración de lugares tan recónditos como Pekín y Shanghái. “Ahora China es la primera potencia por lo que se refiere al interiorismo de locales de restauración, porque se están llevando la creatividad europea y occidental, pero la inversión es china y se están haciendo muchas cosas muy interesantes”. Quién sabe si el próximo proyecto, del que aún no quiere dar pistas, la lleve hasta el país oriental, aunque, en sus sueños Elia Felices vuela más alto: “seguro que no llegaré a verlo, pero me hubiera encantado poder diseñar un restaurante o local de copas en la luna”. JIsabel Acevedo