«En España aún hay hueco para abrir nuevas boutiques de Le Pain Quotidien»

Una filosofía con la que Le Pain Quotidien, que ha sabido combinar en un mismo local los conceptos de panadería y restaurante, está manteniendo su cifra de negocio en España que, como si fuera inmune a la crisis, no sólo no cae sino que crece en 2012 a un ritmo del 2%. De ahí que a Alain Coumont no le tiemble la voz al asegurar que pese a la que está cayendo “en España aún hay hueco para abrir nuevas boutiques de Le Pain Quotidien”.

Aunque no desprecia ninguna ciudad, sus planes, y los de sus socios en nuestro país – Juan Garrigues Días-Llanos y Silvina Arjanda- pasan por reforzar el peso de la enseña en Madrid y Barcelona, donde la firma podría abrir una media de entre cinco y seis locales nuevos durante el próximo trienio.

El capital humano español
Aperturas que, según explica Coumont, seguirán viendo la luz en locales a pie de calle. “Nuestra elección primera no es un centro comercial”, asevera este empresario belga de 51 años, casado y padre de familia, quién atribuye el éxito que Le Pain Quotidien está cosechando en nuestro país al “management del equipo español”.

Una gestión que los socios de Coumont en España han extrapolado a Argentina. Su capital, Buenos Aires, cuenta desde hace apenas unas semanas con una primera boutique de Le Pain Quotidien, a la que en un periodo estimado de dos meses se sumará otra.

No será la única. Los socios que Coumont tiene por medio mundo también preparan nuevas inauguraciones. De ahí que este empresario belga, que ahora reside en el sur de Francia, asegure que, en Europa, Londres contará con entre tres y cuatro nuevos Le Pain Quotidien antes de 2015, París con mínimo dos boutiques más y Ámsterdam con al menos otra en el mismo periodo de tiempo. “La idea en Europa es continuar con nuestro ritmo anual de aperturas que actualmente es de 10”, recuerda.

Un plan ambicioso que Le Pain Quotidien también ha conseguido instaurar en Estados Unidos, el país más rentable para la firma (España ocupa el tercer lugar de ese

ránking internacional de rentabilidad). Y es que desde que en 1997 desembarcara por primera vez en el gigante estadounidense, concretamente en Nueva York, la enseña de restauración ha abierto 58 boutiques, a las que, según los planes de Coumont, se seguirán sumando ocho cada año durante los próximos tres ejercicios.

Cuestionado por la receta del éxito de su firma a escala internacional, Coumont responde con una sonrisa previa a la siguiente afirmación. “Nosotros no hemos tocado los precios. Lo que ocurre es que en Le Pain Quotidien damos café bio, con leche bio y azúcar bio al mismo precio que Starbucks da un café normal, y eso la gente lo valora”.

Próxima parada: Singapur
Sea o no por haber cumplido con su particular sueño americano, lo cierto es que sus planes expansionistas pasan por “reforzar nuestro trabajo en los países en los que ya estamos y llevar Le Pain Quotidien a Singapur a finales de 2013 o principios de 2014”. Aunque antes de eso, Coumont subraya que “hay que encontrar la buena localización y el buen socio que aprecie la simplicidad” de la que hace gala la enseña que este empresario creó cuando sólo tenía 29 años.

Algo que todavía no ha ocurrido en Italia, al que Coumont define como un “mercado disponible donde seguimos buscando un socio”, apostilla. Preguntado si la competencia italiana ha dificultado la expansión de Le Pain Quotidien en nuestro país vecino, Coumont se muestra tajante y asegura que “en restauración todo el mundo es competencia; desde la mayor cadena hasta el bar de la esquina”.

Por eso, en su modelo de negocio, Coumont ha querido desmarcarse apostando por un menú “que no sea demasiado grande para mantener la calidad; la idea es ampliar el surtido de productos bio, pero para hacerlo hay que asegurarse de que esos productos estarán todo el año en la carta”, explica.

Quizá por esa razón Alain Coumont reconozca que aunque no en lo inmediato, sí se plantea lanzar un nuevo negocio. “Si vuelvo a montar un business será con alimentación bio”, concluye. JGEMA BOIZA