En Galicia existen ya más de treinta mil máquinas de vending

El sector del vending sigue en Galicia una tendencia muy similar a la existente en otras zonas del país. Dispersión, disgregación y desigualdad entre operadores son los principales parámetros que rigen el sector en el noroeste peninsular, donde muchos y pequeños empresarios buscan fórmulas de subsistencia en un momento en el que la globalización ha creado una feroz competencia entre mercados.

De momento no hay cifras oficiales, pero sí constancia de la existencia de más de cien pequeños operadores en Galicia y más de treinta mil máquinas expendedoras de bebidas calientes y frías o de productos sólidos, repartidas tanto en áreas comerciales como en edificios administrativos, centros de trabajo o pequeños negocios. Y es que este tipo de espacios son muy suculentos y pueden reportar grandes beneficios, ya que tampoco se requiere de una gran inversión.

La media se sitúa entre los mil cien euros de una máquina pequeña y los cuatro mil quinientos de una de tamaño medio. Desde la empresa coruñesa Disvenga (Distribuidora de Vending Galicia) se cree que el futuro camina hacia la implantación de baterías de máquinas en fachadas de edificios, en exteriores de metros, de autobuses, etc.

Esta empresa ha apostado por la creación de una plataforma de compra que aúna a pequeños operadores, de manera que exista un único intermediario ante las distribuidoras con poder de negociación con fabricantes pertenecientes a grandes multinacionales del tipo de Coca-Cola o Nestlé. En este sentido, al grupo Disvenga ya se le han unido más de treinta empresas que ven en esta forma de asociacionismo el único modo de subsistir frente al más grande y potente, sobre todo en un momento de alza de costes por el aumento de los precios de la energía. l